EN BUENAS MANOS

La dermatitis atópica afecta de manera notable a la calidad de vida de los niños

La dermatitis atópica es una enfermedad crónica de la piel que afecta a entre el 15 y el 20% de la población infantil en España y cuyo síntoma principal es el picor o prurito que puede ser muy intenso y llegar a ser insoportable, dando lugar a frecuentes rascados, dolor en la piel, falta de sueño o infecciones cutáneas.

Redacción

Madrid | 14.09.2021 11:54

La dermatitis atópica afecta de manera notable a la calidad de vida de los niños
La dermatitis atópica afecta de manera notable a la calidad de vida de los niños | Redacción

Con motivo del Día Mundial de la Dermatitis Atópica que se hoy, 14 de septiembre, la Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pedíatrica (SEICAP) advierte del impacto notable que implica para la calidad de vida de los niños.

Un trabajo publicado este mes en Current Pediatric Reviews señala que los niños con esta patología pueden volverse irritables y tener falta de atención en momentos de picores severos. La dermatitis atópica es una enfermedad crónica de la piel que afecta a entre el 15 y el 20% de la población infantil en España y cuyo síntoma principal es el picor o prurito que puede ser muy intenso y llegar a ser insoportable, dando lugar a frecuentes rascados, dolor en la piel, falta de sueño o infecciones cutáneas.

Tal y como recoge SEICAP, otro aspecto importante que se ve afectado es el sueño como consecuencia de los picores intensos, ya que impide la conciliación del mismo y un correcto descanso, por lo que estos niños están más irritables durante el día.

Como resultado, puede haber niños con problemas conductuales que derivan en un mal comportamiento, falta de adaptación y de habilidades sociales, además de tener dependencia excesiva, apego y temor. En el caso de los adolescentes puede llegar a ser una causa de depresión y/o ansiedad.

A todo esto se le une el mayor riesgo que tienen los niños con dermatitis atópica de sufrir otro tipo de enfermedades alérgicas, como asma, alergia alimentaria o rinitis, lo que incrementa también el impacto en su calidad de vida.

Por ello, SEICAP recomienda prestar atención a la calidad de vida de los pacientes pediátricos, cumplir con el tratamiento indicado y el seguimiento de una serie de cuidados para prevenir los brotes.