El cantante de reguetón puertorriqueño Bad Bunny apareció este lunes en la alfombra roja de la Met Gala disfrazado de anciano.
Reconocido solo por sus gestos y su mirada, el "conejo malo" lució pelo canoso, arrugas y un bastón, moviéndose con presuntas dificultades por las escaleras.
Su conjunto para una velada temática con el título 'La moda es arte' fue un simple pero efectivo traje negro. La gala prometía cierta polémica al estar patrocinada por el magnate Jeff Bezos, pero que finalmente transcurrió con normalidad y sin apenas comentarios públicos de los invitados.
La temática de la velada, 'La moda es arte', ofreció un gran abanico creativo a la hora de vestirse para los cerca de 400 invitados, entre los que destacaron divas como Beyoncé, Madonna y Blake Lively, magnates tecnológicos y hasta miembros de la realeza.
Las más esperadas
La cantante Beyoncé protagonizó uno de los momentos más esperados al reaparecer en el evento benéfico después de una década junto a su hija mayor, Blue Ivy, y su marido, Jay Z, con un vestido transparente con un esqueleto plateado superpuesto, una corona y una larga capa de plumas.

Madonna se tomó al pie de la letra el código de la fiesta y llegó a la alfombra roja haciendo una 'performance', con un barco fantasmagórico en la cabeza y rodeada de jóvenes que llevaban un velo en los ojos y estaban conectados a la artista por una tela.
Otros eligieron hacer homenaje al arte de manera más literal: Tessa Thompson lució un vestido de color azul y los dedos manchados de pintura en referencia al color emblemático de Yves Klein, y se vieron cuadros de Matisse, nenúfares de Monet o la gran ola de Kanagawa.

