La comparecencia de Pedro Sánchez en el Congreso para dar explicaciones sobre los casos de corrupción que afectan al PSOE ha suscitado una valoración de Arturo Pérez-Reverte que ha dejado una reflexión sobre la actuación del presidente durante una de las sesiones parlamentarias más tensas de la legislatura.
"Después del espectáculo de hoy, refuerzo una antigua convicción: Pedro Sánchez puede caerte bien, mal o aún peor que mal; pero él y algún miembro más de su gobierno son unos profesionales. Con todo lo que tienen encima, siguen toreando a la oposición por los dos pitones", escribió el académico.
Sin entrar a valorar la gestión del presidente ni los casos que afectan a su entorno, el escritor ha puesto el foco en la habilidad política demostrada por Sánchez y algunos miembros de su Ejecutivo para mantener la iniciativa en medio de una ofensiva parlamentaria y judicial que amenaza con marcar el resto de la legislatura.
Un pleno marcado por la corrupción
La valoración de Pérez-Reverte llega después de un pleno marcado por el choque frontal entre Sánchez y el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo. El presidente defendió su continuidad al frente del Ejecutivo, negó que el PSOE se haya financiado irregularmente y aseguró que desconocía las prácticas investigadas que afectan a antiguos dirigentes socialistas como José Luis Ábalos o Santos Cerdán.
"Jamás conocí ninguna de estas prácticas", afirmó durante su intervención.
Sánchez también cargó duramente contra el Partido Popular y acusó a Feijóo de haber tolerado la corrupción durante años.
El choque con Feijóo
Uno de los momentos más destacados del debate llegó cuando Sánchez reprochó al PP que "hostigan a mi mujer y protegen a González Amador", en referencia a la pareja de Isabel Díaz Ayuso.
El presidente sostuvo además que González Amador "se ha embolsado cuatro millones de euros" mientras, según denunció, su esposa Begoña Gómez está siendo objeto de una campaña de persecución política y judicial.
Durante la sesión, el jefe del Ejecutivo defendió a su familia de las investigaciones judiciales que les afectan y aseguró que se sustentan en acusaciones "falsas e infundadas".
"Primero el bulo, luego la denuncia y después el daño", resumió desde la tribuna.
Feijóo exige responsabilidades
Frente a él, Feijóo elevó el tono y responsabilizó directamente a Sánchez de los escándalos que rodean al PSOE. El líder popular llegó a afirmar que el presidente "no dimite porque no tiene dignidad" y reclamó que España pase "de un Gobierno de corrupción a uno de gestión".
Pese a la presión de la oposición y a las críticas de algunos socios parlamentarios, Sánchez dejó claro que no contempla abandonar La Moncloa y reiteró su intención de agotar la legislatura.
"Vamos a seguir gobernando", proclamó.

