El profesor de la Escuela de Ingeniería Agrónoma de la Universidad Pontificia Comillas y agricultor ecológico Juan Luis Fradejas ha reivindicado el papel de agricultores y ganaderos en la prevención de los incendios forestales y ha advertido de las consecuencias del abandono del medio rural.
Durante una entrevista en La Brújula, ha asegurado que la desaparición de actividad en los pueblos implica la pérdida de una labor cotidiana de mantenimiento del territorio. "Si no tenemos agricultores y ganaderos se pierde mucha parte de ese trabajo que se está haciendo cada día en nuestro medio natural", ha afirmado.
"Cuando desaparece un ganadero, desaparece quien limpiaba el monte"
En este sentido, ha explicado que el descenso de explotaciones agrícolas y ganaderas favorece la acumulación de vegetación, especialmente en las zonas de montaña, lo que incrementa el combustible disponible para los grandes incendios.
"Cuando un ganadero desaparece, desaparece una cabaña ganadera que limpiaba el monte", ha señalado.
Fradejas también ha defendido que quienes viven y trabajan en el campo son los primeros interesados en proteger el entorno. "Nosotros que vivimos en los pueblos no lo cuidamos... evidentemente nadie va a venir de fuera a decirnos cómo lo tenemos que hacer", ha afirmado, al tiempo que ha criticado algunas normativas que, a su juicio, dificultan la gestión del territorio.
El papel de agricultores y ganaderos en los incendios
Asimismo, ha recordado que agricultores y ganaderos desempeñan un papel decisivo cuando se declara un fuego.
"Son los agricultores y los ganaderos los que ponen sus tractores, los que ponen sus vidas y los que acaban implicándose en apagar sus fuegos", ha destacado.
Reclama más apoyo al medio rural
Más allá de la prevención de incendios, el profesor ha reclamado políticas que permitan fijar población en el medio rural con empleo, servicios públicos y conectividad. En su opinión, el desarrollo rural pasa por garantizar que una familia pueda elegir vivir en un pueblo "con la misma dignidad y oportunidades que una ciudad".
También ha insistido en que producir alimentos cerca de los municipios no solo tiene un valor económico, sino estratégico, y ha pedido un mayor reconocimiento social para agricultores y ganaderos, una profesión que ha definido como "muy digna, muy bonita y hay que apoyarla".
