Casi no hay turista que venga a España y no quede encandilado con las delicias gastronómicas de nuestro país. Los embutidos, catalogados entre los mejores del mundo, suelen ser algunos de los manjares que más sorprenden a nuestros visitantes.
Y, en el caso que presentamos hoy, está claro que el chorizo era el preferido. Tanto es así que un ciudadano estadounidense decidió viajar de vuelta a su país con más de ocho kilos de este embutido en su equipaje. En la imagen publicada por los agentes se puede ver el completo lote de productos, buena parte de ellos adquiridos en Mercadona.
Sin embargo, el intento de llevarse una buena reserva de chorizo español a casa le ha acabado saliendo caro. El pasajero fue interceptado por los agentes de aduanas en el Aeropuerto Internacional de Seattle-Tacoma con 18,6 libras —unos 8,4 kilos— de productos de cerdo que no había declarado.
Además, los agentes localizaron otras 0,88 libras, cerca de 400 gramos, de embutido de ciervo que también permanecían ocultas en el equipaje.
Multa de 500 dólares y expulsión del Global Entry
El viajero era ciudadano estadounidense y formaba parte del programa Global Entry, que permite agilizar los controles de entrada en Estados Unidos a viajeros previamente autorizados y considerados de bajo riesgo.
No era, además, la primera vez que incumplía las normas. Según explicaron las autoridades estadounidenses, se trataba de su segunda infracción, por lo que perdió su condición de miembro de Global Entry.
Los productos fueron incautados y el pasajero recibió una multa de 500 dólares. Las autoridades federales recuerdan que intentar introducir productos agrícolas prohibidos puede provocar retrasos en los controles fronterizos y acarrear sanciones de entre 300 y 1.000 dólares.
¿Por qué no se puede llevar chorizo o jamón a Estados Unidos?
Estados Unidos mantiene importantes restricciones a la entrada de productos cárnicos procedentes del extranjero debido a los posibles riesgos sanitarios y a la introducción de enfermedades animales.
La prohibición afecta a numerosos productos muy habituales en España, como el jamón, el chorizo, el salchichón, la sobrasada o el fuet. El hecho de que estén curados, envasados al vacío o hayan sido adquiridos en un establecimiento comercial no implica automáticamente que puedan introducirse en el país.
Por ello, antes de viajar a Estados Unidos con alimentos en la maleta es necesario consultar las restricciones vigentes y, sobre todo, declarar los productos ante los agentes fronterizos. En el caso de este viajero, los más de ocho kilos de chorizo que pretendía llevarse de España terminaron confiscados en Seattle y con una factura adicional de 500 dólares.

