El caso Wanninkhof marcó un antes y un después en la vida de Dolores Vázquez. Una noche de octubre del año 1999, la joven malagueña Rocío Wanninkhof desapareció. El día siguiente, su madre halló unas zapatillas, un pañuelo y unas manchas de sangre en un descampado. Posteriormente, encontrarían el cadáver de la joven, con signos de calcinación y en avanzado estado de descomposición.
Dolores Vázquez era, por entonces, la ex pareja sentimental de la madre de Rocio Wanninkhof, quien fue detenida como principal sospechosa del asesinato. Se determinó que era un" crimen pasional", a partir del cual se construyó un relato basado en indicios e intuiciones, a pesar de la ausencia de pruebas incriminatorias.
Un juicio plagado de irregularidades
El caso se hizo muy mediático en España. Ante la gran presión social de la época, Dolores fue condenada por un jurado popular a quince años de prisión, tras un juicio plagado de irregularidades. Incluso se llegó a construir un perfil de la presunta asesina motivada por su orientación sexual.
Por tanto, Dolores Vázquez fue ingresada en prisión de manera injusta, lugar en el que pasaría sus próximos diecisiete meses. No sería hasta septiembre de 2003 cuando quedó exculpada de la causa, una vez que Tony Alexander King fuese detenido por el asesinato en Coín de otra joven. Tras cotejar las muestras con el caso Wanninkhof, se descubrió que este hombre de origen británico era el mismo culpable.
"Espero que hoy puedan entender que era y soy inocente"
En el marco del Día de la Visibilidad Lésbica, el Ministerio de Igualdad ha homenajeado este lunes a Dolores Vázquez con la entrega de la medalla a la promoción de los valores de igualdad. Casi veintisiete años después, este acto del Gobierno sirve para reparar "la injusticia" que sufrió Dolores Vázquez.
La ministra Ana Redondo ha sido la encargada de entregar esta condecoración, destacando que "es un día de justicia, verdad y reparación".
Por su parte, Dolores decide apartar los rencores a un lado: "hace muchos años que he perdonado porque comprendí que el estar enfadado con el mundo, estar enfadada con la prensa, estar enfadado con todos, no era yo".
Aunque sigue esperando el perdón de "mucha gente, de la prensa, de la gente de la calle", Vázquez confía en que "puedan entender que era y soy inocente".
Vázquez tan solo percibe una pensión no contributiva
Durante este acto, Vázquez ha contado que solo percibe una pensión no contributiva porque le faltan dos años y dos meses para cumplir con la cotización. También ha tenido tiempo para recordar que estuvo un tiempo sin salir a la calle ni ver la televisión, por lo que tampoco pudo ir a inscribirse como desempleada.

