Tribunales

Condenado a 36 años de prisión por el triple asesinato de los hermanos de Morata de Tajuña

La Audiencia Provincial de Madrid ha considerado parcialmente la atenuante de alteración psíquica, pero aún así lo condena a 36 años, una multa de 1.350 euros y a ocho años de libertad vigilada

Carla Casamayor

Madrid |

Condenado a 36 años de prisión por el triple asesinato de los hermanos de Morata de Tajuña
Condenado a 36 años de prisión por el triple asesinato de los hermanos de Morata de Tajuña | Europa Press

La Audiencia Provincial de Madrid ha dictado sentencia para Dilawar Hussein, quién asesinó a golpe de hierro a los hermanos Gutiérrez-Ayuso, habitantes de la localidad madrileña de Morata de Tajuña, por una deuda económica.

Los magistrados lo condenan a 36 años de cárcel, al encontrarle culpable de tres delitos de homicidio, y otro de quebrantamiento de condena, con la atenuante de alteración psíquica. Además, se le impone una multa de 1.350 euros y libertad vigilada durante ocho años.

La sentencia se sustenta en el veredicto emitido por el jurado popular durante su juicio, el pasado 30 de octubre. Los miembros declararon por unanimidad a Dilawar Hussain culpable del triple homicidio, sin considerar las atenuantes de confesión y arrebato que reclamó su defensa.

Durante el juicio, el autor confeso admitió que asesinó con una barra de hierro a los tres hermanos, y manifestó que escuchó "voces en su cabeza" que le llevaron "ahí" y que ve "fantasmas".

Aún así, la Sala estima adecuadas las penas interesadas por el Ministerio Fiscal en relación a los tres delitos de homicidio, y pondera las "circunstancias objetivas que afloran la violencia, agresividad y peligrosidad encontrada en la conducta del acusado, que recurrió al empleo de un medio altamente peligroso, un palo o barra de hierro, larga, rígida y pesada, con la que golpeó repetidamente en la cara y en la cabeza a sus víctimas"

El móvil: una deuda de 60.000 euros

El motivo que se esconde tras el triple crimen es la deuda de 60.000 euros que tenían dos de las hermanas, Amalía y Ángeles, con el procesado, pues habían sido víctimas de una estafa amorosa por parte de dos supuestos militares americanos destinados en Afganistán, a quienes mandaban dinero desde el locutorio que regentaba Dilawar.

Se quedaron sin ahorros, y le pidieron un préstamo de 60.000 euros al que sería su asesino y que, además, conocían por haberle alquilado una habitación de su casa. Tenían incluso, un apodo para él, "El Negro".

Golpeados hasta la muerte

Ya existían denuncias previas a la fecha del crimen contra Dilawar Houssein. Las interpuso una de las hermanas, por acoso, algo que un juez de Alcalá de Henares consideró y le impuso una orden de alejamiento.

El 17 de diciembre de 2023, el convicto se personó en el domicilio donde residían los tres hermanos, situado en la Travesía del Calvario nº3 de Morata de Tajuña. Trepó el muro de la vivienda y accedió al interior tras llamar a la puerta y ser abierto por uno de ellos. Una vez dentro, se armó con un palo u objeto de hierro, y le golpeó repetidamente en la cara y en la cabeza hasta provocarle la muerte por traumatismo craneoencefálico. Instantes después, se aproximó con idéntica intención a las dos personas restantes, que corrieron la misma suerte.

Durante el juicio, Dilawar declaró que "estaba mal" que su cabeza "no estaba bien", y que "las voces" lo llevaron ahí. "Salté la pared porque quería hablar con ellos pero sacaron cuchillos y yo vi un palo de hierro y les di."

Regresó para quemar los cuerpos

Dos días después de los asesinatos, el 19 de diciembre, sobre las 20 horas, el detenido volvió al domicilio donde se encontraban los cadáveres, y los prendió fuego.

A mediados de enero de 2024, los vecinos dieron la voz de alarma a las autoridades, al no ver durante semanas a las víctimas. Había pasado más de un mes desde el crimen.

La Guardia Civil halló los tres cuerpos apilados y quemados en la vivienda, el día 19 o 20 de enero, ordenando inmediatamente la detención del agresor, a quien el juez de Instrucción número 5 de Arganda del Rey encarceló de forma provisional y sin fianza el 22 de enero.

El acusado tenía disminuidas sus capacidades intelectivo-volitivas de forma leve en el momento de los hechos, y se demuestra que presenta un trastorno de personalidad en donde predominan los rasgos paranoides, observado todo esto junto a una carga progresiva de frustración vivencial situacional.