EN VALENCIA Y MALLORCA

Cenar a la fresca, un acto de reivindicación contra el turismo masivo y la gentrificación de los barrios: "Los vecinos estaban primero"

En Valencia y Mallorca, las asociaciones vecinales se han organizado para reivindicar el espacio público, que es "de todos" y recuperar los lugares que tradicionalmente eran de los vecinos y ahora se fomenta el uso por y para el turismo.

Nerea Pardillo

Madrid |

Cenar a la fresca, en la calle, en las noches calurosas de verano es toda una tradición en España, sobre todo en la costa mediterránea. Ahora, además, tiene un componente reivindicativo. En algunos lugares como Valencia y Mallorca, los vecinos están hartos del turismo masivo, de las terrazas que llenan las calles con precios abusivos pensados para los de fuera, pero no para los habitantes.

Se reducen los espacios que tradicionalmente eran de los ciudadanos, que usaban para hablar, pasar un buen rato, en favor de la gentrificación y de los turistas. Por eso, desde Mallorca y Valencia, cada vez más los vecinos se organizan para cenar en la calle, como antes, para reclamar que los espacios públicos son de todos. La periodista Marina Martínez Vicens lo ha contado en Julia en la onda.

Los dueños de restaurantes se mostraron en contra

La última convocatoria ha sido este mismo fin de semana. En Valencia, cinco asociaciones de los barrios marítimos hicieron un llamamiento para que sus vecinos salieran a cenar a la calle. 'Sopars a la fresca' lo llaman allí. Y fue todo un éxito. "Toda la vida se ha comido y cenado aquí, se ha hecho de todo, te traes las cosas típicas como los caracoles, el embutido..." relataba a los compañeros de Onda Cero Valencia una vecina de 'El Cabanyal'.

Los vecinos de El Cabanyal cenan en la calle a la fresca
Los vecinos de El Cabanyal cenan en la calle a la fresca | Onda Cero

El portavoz de la asociación de vecinos de Cabanyal, Daniel Abell, explica que actualmente la gente sigue haciéndolo y que aprovechan los muros de la playa para cenar allí, porque se ha hecho "siempre" y avisa que "lo vamos a seguir haciendo", después de que algunos hosteleros pidieran que se acotaran las zonas en las que los vecinos hacen sus picnics.

Abell recuerda que los hosteleros les acusaron de ofrecer una "mala imagen" a la ciudad y que era necesario organizar las zonas. Por ello, desde las diferentes asociaciones sostienen que "los vecinos estaban primero" y que lo que debería acotarse "un poco" es el turismo porque "se está saliendo de madre".

Menos espacio público para los vecinos porque todo es por y para el turismo

Hay otros restauradores que sí están de acuerdo con estas cenas a la fresca, pero piden que recojan la basura y los desperdicios. Los propios vecinos están de acuerdo, aunque atribuyen esta suciedad, precisamente, a los turistas, porque el modelo de turismo que se está implantando es especulativo, barato y de fiesta. "Hay un aumento explosivo de fondos de inversión que invierten en bajos turísticos y los vecinos de Cabanyal ni siquiera pueden comprar una casa en el barrio", ha lamentado Abell.

En este sentido, Marina, vecina de Grau se queja porque cada vez hay menos lugares para uso y disfrute de los vecinos: "El puerto lo han vallado para que lo usen solo los dueños de los yates, la playa está llena de gente. ¿Qué nos queda, quedarnos en casa?"

Una iniciativa que en Mallorca han hecho durante todo el verano

Lo mismo pasa en Mallorca, donde todos los miércoles de este verano el colectivo Brunzit ha organizado 'sopars a la Ilesca' con el mismo objetivo, recuperar sus calles. "Estamos perdiendo la posibilidad de ocupar los espacios públicos porque cada vez son menos accesibles para los de aquí y más para los de fuera".

Incluso los arquitectos se han dado cuenta de la problemática de la falta de espacio público. "Es imposible encontrar un sitio para sentarse de forma ociosa, sin consumir, y lo que se está logrando es el abandono y deterioro del espacio público y no poder relacionarnos con los demás, una pérdida del sentido de comunidad".