España ha perdido el estatus de país libre de sarampión, un reconocimiento que obtuvo en 2016. Esto se debe a un aumento exponencial de casos: de 11 en 2023 a 227 en 2025 y 397 en 2025. La investigadora del Centro Nacional de Epidemiología del Instituto de Salud Carlos III, Noemí Pérez de Perea, ha explicado en La Rosa de los Vientos que esto se debe a un "aumento de flujo de viajeros".
"Desde el levantamiento de las medidas de contención frente a la pandemia empezó a haber un aumento del flujo de viajeros, de personas que se movían y con ellos también el virus" ha indicado la investigadora, al mismo tiempo que ha advertido de que se trata de "una amenaza real a nivel global".
Un aumento de los pensamientos antivacunas
Otra de las causas que ha provocado este aumento de casos es el crecimiento de grupos y pensamientos antivacunas, sobre todo en la región de las Américas, en países como Canadá. En países del entorno de España, como Francia, también ha crecido este sentimiento. "En España afortunadamente no es un problema que nos preocupe ahora mismo, pero no hay que confiarse", ha advertido.
Por eso, la investigadora ha puesto el foco en la importancia de las vacunas: "La única manera que tenemos ahora mismo de prevenir es trasladando a la población que hay que seguir vacunando" para cerrar las "brechas de inmunidad" que haya. En concreto, personas nacidas entre 1978 y 1996 que no tengan claro que hayan recibido la vacuna. "Se les recomienda que se acerquen a su centro de salud y soliciten ser vacunados", ha indicado.
La vacuna del sarampión es la más costoefectiva del momento
Aunque la cobertura de vacunación en España es de las más altas del entorno, con dosis cercanas al 97% en la primera dosis y cerca del 94% en la segunda, todavía hay brechas. Para reafirmar este apoyo a las vacunas, Pérez de Perea ha recordado que según la OMS, la vacuna del sarampión es "la más costoefectiva del momento, hasta 90 millones de personas han salvado su vida en los últimos 50 años".
Por eso, ha lamentado que la gente esté perdiendo la confianza en ella. Ha culpado a la desinformación y ha criticado que en Estados Unidos el ministro de Salud, Robert F. Kennedy, sea una persona antivacunas. "Esto es una opinión muy personal, pero creo que su elección ha sido un descalabro la decisión", ha lamentado.
