El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha restado importancia este martes a las recientes pérdidas en las bolsas estadounidenses y ha descartado que el país vaya a entrar en una recesión ante sus recientes amenazas arancelarias.
"No lo veo en absoluto. Creo que este país va a prosperar", ha señalado este martes desde la Casa Blanca al ser preguntado por una posible recesión en el país, agregando junto al magnate multimillonario Elon Musk que los mercados "subirán y bajarán", pero que la economía será "real" y no "ficticia", según Bloomberg.
Trump defendió que durante su primer mandato (2017-2021) la economía estadounidense estaba en buena forma, a pesar de que en su última etapa sufrió graves estragos por la pandemia, y culpó a su sucesor, el demócrata Joe Biden (2021-2025), del actual contexto inflacionario.
"Biden nos dejó una economía horrible. Nos dejó una inflación terrible, y creo que el mercado iba muy, muy mal", arremetió.
El índice industrial Dow Jones ha cerrado este martes con pérdidas del 1,14%, mientras que el índice S&P ha caído un 0,76% y el tecnológico Nasdaq se ha desplomado ligeramente un 0,18% en una nueva jornada de volatilidad en las bolsas.
Recula sobre el aumento de los aranceles a Canadá
El magnate ha abierto la puerta este martes a no elevar al 50% los aranceles sobre el acero y el aluminio procedentes de Canadá, anunciados en respuesta a la decisión de la provincia de Ontario de encarecer un 25% la electricidad que vende a su país vecino, una medida que finalmente ha quedado suspendida. "Lo estoy considerando, pero probablemente sí", ha afirmado.
El primer ministro de Ontario, Doug Ford, había suspendido el recargo sobre las exportaciones de electricidad a EE.UU. después de que el secretario de Comercio estadounidense, Howard Lutnick, haya accedido a reunirse con el líder provincial este jueves en Washington para abordar las relaciones económicas a ambos lados de la frontera.
Previamente, Trump había comunicado que aumentaría hasta el 50% los aranceles sobre el acero y aluminio canadienses a partir de mañana en represalia por la subida de la factura energética de Ontario.

