Hace tiempo que no hablamos de Putin. Pero seguro que es uno de los más interesados en el anuncio de Trump de retirar 5000 soldados estadounidenses de Alemania. Trump amenazó hace unos días con hacer lo mismo con Italia y España. Y puestos a amenazar, amenaza von más aranceles también.
Esa retirada de las tropas estadounidenses amenaza con debilitar a Europa frente a Rusia. Y del último enfado de Trump con el canciller Merz también dependen unos misiles supersónicos que iban a servir a Alemania como disuasión a Putin, pero ahora parecen destinados a Oriente Medio.
Va quedando cada vez más claro que Europa tiene que invertir en defenderse sola y de forma coordinada. Sin embargo, esto lleva un tiempo. Lo de coordinarse, sobre todo.
Y, aunque Rusia esté debilitada, aunque Ucrania vaya poco a poco recuperando territorio, eso no hace a Putin menos peligroso para Europa, sino más. La desesperación también es peligrosa. Leo en 'Politico' que esa debilidad rusa puede motivar a Putin a buscar una salida. Y para Putin una salida raramente es la paz. La salida puede ser la expansión del conflicto, la confusión. Algo que divide aún más a la OTAN, que con Trump ya lleva un tiempo dividiéndose ella solita.
Mientras Trump siga en la Casa Blanca, ocupado como está ahora con Irán (y con tomar Cuba), retirándose cada vez más de su alianza europea, el Kremlin puede verlo como una oportunidad. A ver, no dicen que Putin vaya de repente a invadir Polonia, o los Bálticos. Demasiado arriesgado. Lo que temen estos expertos consultados por Político es que el ruso pueda aprovechar este desconcierto en Occidente para hacer algo más ambiguo que genere división entre los miembros de la OTAN.
Finlandia, que comparte más de mil kilómetros de frontera con Rusia, está en alerta. Otros gobiernos ven esta amenaza exagerada. Pero a la vez reconocen que con Putin no se puede descartar nada. Nadie esperaba la guerra en Ucrania y ahí sigue, cuatro años y pico más tarde.
¿Moraleja?
Europa pendiente de Estados Unidos
y Vladimir Putin es todo oídos

