LA BRÚJULA

"El frigorífico ha hablado más alto que la propaganda": Hungría gira página tras la era Orbán

Hungría abre un nuevo ciclo político tras la victoria de Péter Magyar y la derrota de Viktor Orbán después de 16 años en el poder, un terremoto que tiene profundas implicaciones para la Unión Europea, la guerra en Ucrania y el bloque trumpista en Europa. En La Brújula de Onda Cero, Xavi Colás y Jacobo de Regoyos analizaron con Rafa Latorre cómo el desgaste económico, las sanciones europeas y el apoyo envenenado de Trump han acabado por volverse contra el líder húngaro.

ondacero.es

Madrid |

El periodista y director, Rafa Latorre, reunió en La Brújula a Xavi Colás, recién regresado de Budapest, y a Jacobo de Regoyos, corresponsal en Bruselas, para descifrar la derrota de Viktor Orbán y la llegada al poder de Péter Magyar. El reportaje puso el foco en tres ejes: el papel tóxico del apoyo de Donald Trump y su vicepresidente JD Vance, el choque de Hungría con Bruselas por el Estado de derecho y la inmigración, y el cansancio de una población que ha visto cómo la inflación y el deterioro de los servicios públicos desmentían el relato triunfalista del primer ministro saliente.

El apoyo de Trump y JD Vance, de activo a lastre

Colás recordó que Orbán se presentaba ante parte del electorado como el hombre que se entendía con "los más poderosos del planeta": Putin, Trump y ahora también JD Vance, que viajó a Budapest en la recta final de la campaña para pedir el voto abiertamente por el dirigente húngaro. Ese apoyo, que pretendía proyectar fuerza, se ha revelado como un factor “venenoso” en un momento en el que el trumpismo genera recelos incluso entre sus supuestos aliados europeos.

De Regoyos subrayó que el respaldo de Vance es inseparable de su aversión a la Unión Europea, y que el vicepresidente estadounidense ha convertido en causa propia apoyar a líderes que actúan como "caballos de Troya" dentro de las instituciones europeas. La derrota de Orbán, explicó el corresponsal, se ha celebrado en Bruselas "sin rubor" y con frases muy medidas como la de Ursula von der Leyen: "Hoy Europa es húngara".

Hungría, la piedra en el zapato de Bruselas

Durante los últimos años, Hungría se convirtió en el principal factor de bloqueo dentro de la Unión Europea. De Regoyos repasó el rosario de conflictos abiertos: más de 18.000 millones de euros en fondos europeos bloqueados por problemas de Estado de derecho, una multa de 200 millones de euros más un millón de euros diario por incumplir la normativa de asilo y migración, y el veto sistemático a sanciones y paquetes de ayuda a Ucrania.

Orbán utilizó la regla de la unanimidad como herramienta de presión, llegando a condicionar presupuestos plurianuales y decisiones clave de política exterior para intentar forzar la liberación de esos fondos. El reto para Péter Magyar será ahora desmontar ese modelo de "democracia iliberal" y avanzar en reformas reales si quiere que Bruselas levante las sanciones y desbloquee el dinero retenido.

La economía, el gas y "el frigorífico"

Más allá de la geopolítica, Colás puso el acento en el desgaste cotidiano que ha sufrido la población húngara. Explicó que Orbán había invertido durante años en una “divisa” basada en la guerra cultural y el enemigo exterior —Bruselas, Ucrania, el colectivo LGTBI—, pero que esa moneda simbólica se ha ido devaluando al ritmo que subían los precios y empeoraban los servicios públicos.

El periodista utilizó una metáfora muy gráfica: "La televisión puede gritar muy fuerte, pero hay un momento en que el frigorífico habla aún más alto". En sus conversaciones en Budapest, contaba, los ciudadanos respondían sobre hospitales y facturas cuando se les preguntaba por las elecciones, dejando claro que la economía había pesado más que cualquier relato identitario.

En ese contexto, el gas ruso sigue siendo un arma central. Colás recordó que Rusia presionará a Magyar por esta vía, porque el nuevo líder no puede aparecer ante los húngaros como el hombre que sube la factura nada más llegar al poder. Esa dependencia limita su margen, por mucho que quiera acercarse a la Unión Europea y a la OTAN.

Una UE con menos bloqueo, pero sin unanimidad garantizada

La salida de Orbán del centro de poder abre una oportunidad para la política exterior europea, pero no resuelve todos los problemas. De Regoyos apuntó que habrá que observar ahora el papel de otros dirigentes como el eslovaco Robert Fico o el checo Andrej Babis, que nunca han tenido el peso de Orbán, pero podrían intentar ocupar parte de ese espacio.

En Bruselas, la derrota del líder húngaro ha reavivado el debate sobre acabar con la unanimidad en política exterior para evitar que un solo país pueda bloquear a los otros 26. Ursula von der Leyen defiende ese cambio, pero el corresponsal recordó que el propio Tratado de Lisboa exige unanimidad para reformar esta regla, y que ya fracasó un intento similar en 2018 pese al apoyo de grandes países como España, Alemania o Italia.

Cierre desenfadado: húngaro "de supervivencia"

La conversación en La Brújula terminó en un tono más ligero, con Latorre bromeando sobre el "magiar extraordinario" de Xavi Colás y el propio periodista reconociendo entre risas que la composición del auditorio le ayudaba a disimular los defectos de pronunciación. Jacobo de Regoyos también se sumó al juego sobre el acento, antes de despedir un análisis que mezcló geopolítica, economía y política interna húngara con el sello didáctico del programa.