Una inmensa riada ha golpeado este miércoles el norte de Nepal, especialmente el distrito de Rasuwa, junto a la frontera con el Tíbet, dejando al menos 160 muertos y cientos de desaparecidos entre Nepal y China. La violencia de la corriente ha arrasado viviendas, carreteras, puentes y otras infraestructuras.
La causa exacta todavía se investiga, pero una de las hipótesis que cobra fuerza apunta a un fenómeno relacionado con el deshielo de los glaciares del Himalaya: la formación de un lago temporal tras su derretimiento y una repentina ruptura habría podido liberar de golpe una enorme cantidad de agua.
Una posibilidad que conoce bien Sebastián Álvaro, reconocido aventurero y periodista que ha recorrido en numerosas ocasiones las montañas del Himalaya. En La Brújula, Álvaro ha explicado que para comprender la dimensión de una tragedia como esta hay que tener en cuenta, en primer lugar, la propia orografía de la región.
"Una oleada pavorosa de barro, rocas y agua"
El norte de Nepal y la frontera con el Tíbet forman una de las zonas más abruptas del planeta. Allí, ha explicado Álvaro, las enormes pendientes y la estrechez de los valles hacen que cualquier fenómeno de estas características pueda multiplicar rápidamente sus efectos. En este escenario, un desprendimiento puede bloquear un cauce y generar un lago provisional. Si esa barrera termina cediendo, toda el agua acumulada se libera de manera súbita y desciende por las laderas arrastrando barro, rocas y todo lo que encuentra a su paso.
En este sentido, una de las primeras hipótesis sobre el origen de la tragedia se encuentra la posibilidad de que un lago glaciar se haya desbordado o haya quedado liberado de forma repentina después del desprendimiento de una gran masa de hielo y roca. Las imágenes de satélite apuntan a un colapso en una zona glaciar situada a unos 5.200 metros de altitud.
Pero las autoridades nepalíes también han puesto sobre la mesa la posibilidad de que un terremoto registrado en el Tíbet desencadenara el fenómeno. El ministro de Exteriores de Nepal ha señalado que el seísmo pudo provocar el desprendimiento, aunque ha reclamado una investigación más profunda para determinar qué ocurrió exactamente.
"Probablemente algún lago glaciar", ha apuntado Álvaro al referirse a la posible explicación de la riada. Las primeras investigaciones apuntan también a un desprendimiento de hielo y rocas que habría bloqueado temporalmente el río antes de provocar la enorme crecida. La hipótesis encaja además con otro dato: las autoridades nepalíes han señalado que no se produjeron lluvias intensas en la zona inmediatamente antes de la inundación, lo que refuerza la necesidad de buscar el origen en otros fenómenos.
Una tragedia difícil de dimensionar
Álvaro ha destacado en La Brújula que la complicada orografía del Himalaya también dificulta enormemente las labores de rescate. Hay zonas con desniveles de miles de metros y valles muy estrechos por los que una avalancha de agua y barro puede avanzar a gran velocidad. Además, una parte importante de los desaparecidos son turistas y montañeros. En el distrito de Rasuwa se había perdido el contacto con cientos de personas, incluidos numerosos extranjeros que se encontraban en la zona para realizar rutas de montaña o peregrinaciones hacia el Tíbet.
Para Álvaro, este tipo de tragedias muestran también las consecuencias del retroceso de los glaciares del Himalaya. "Estamos perdiendo los glaciares, que son uno de los tesoros naturales que tenemos en la Tierra, con efectos desastrosos para la población y para todo aquel que ama la belleza de la naturaleza", ha señalado.
Estamos perdiendo los glaciares, que son uno de los tesoros naturales que tenemos en la Tierra,
El aventurero se encuentra actualmente en Estambul y tiene previsto desplazarse hasta Islamabad para emprender una nueva expedición por el Karakórum, donde recorrerá unos 250 kilómetros de glaciares. Mientras tanto, los equipos de emergencia continúan buscando supervivientes en Nepal. La destrucción de carreteras y puentes y las dificultades meteorológicas están complicando las operaciones de rescate.
