El canciller alemán Friedrich Merz ha anunciado que aumentará un 28% el gasto militar de cara a 2027 justo cuando el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha declarado que retirará 5.000 soldados del país germano. De esta manera, el gasto en Defensa pasará de 82.700 millones de euros a los 105.800 millones de euros.
Paralelamente, el Ejecutivo alemán ha presentado una reforma sanitaria con la que espera ahorrar 16.300 millones de euros. "Mucho tardaba Alemania en hacer de Alemania", ha expresado Fernando Arancón, periodista de El orden mundial en Julia en la onda. Además, ha indicado que el objetivo es superar los 180 mil millones de euros en Defensa en 2030, es decir, casi el cuádruple del presupuesto actual.
En concreto, la hoja de ruta del Ejecutivo alemán es gastar en Defensa 149.000 millones de euros en 2028, aumentarlo hasta los 158.900 en 2029 para cumplir con el 3,5% del PIB e intentar llegar a los 179.900 millones en 2030. De esta manera, Alemania abandona sus décadas de moderación militar e inicia una radical transformación en la que aspira a convertirse en la primera potencia militar de Europa.
El perjudicado es el Estado de Bienestar
¿Quién sale perjudicado? El Estado del Bienestar. "Merz ha propuesto que lo que entra para Defensa tiene que salir de otro sitio", ha indicado Arancón. Aprovechando la retirada de tropas de Estados Unidos, Alemania manda a sus ciudadanos un mensaje alertando de que los americanos se van: "No tenemos alternativa para defendernos solos", es el mensaje que se saca entre líneas del discurso de Merz.
Así las cosas, el caso de Alemania según El Orden Mundial es algo que posiblemente se va a ver en otros países en los próximos años y por eso Pedro Sánchez expresó su negativa a llegar al 5% en gasto en defensa y buscar otras alternativas para aumentar el gasto y no tener que recortar en bienes y servicios.
Para justificar esto, Merz ha subrayado la importancia de seguir "gastando mucho dinero" porque la capacidad de defensa y la Alianza Atlántica son cuestiones prioritarias. Así las cosas, ha hablado sobre la necesidad de defenderse de la agresión rusa y de que Europa y Alemania tengan capacidad de disuasión.
Tras la guerra de Ucrania, Berlín ya activó un fondo de 100.000 millones de euros
También ha hablado sobre las consecuencias económicas que está produciendo la guerra de Irán y cómo en el mundo se suceden conflictos cada vez más desastrosos, por lo que el objetivo es "poder defendernos para no tener que defendernos".
Este aumento del gasto en defensa ya viene de lejos. En 2022, con el inicio de la guerra de Ucrania, provocó que Berlín activara un fondo de 100.000 millones de euros para reforzar sus Fuerzas Armadas. De ese mismo fondo proceden los 27.500 millones de euros para el presupuesto de 2027.
