Jornada política marcada por una nueva derrota parlamentaria del Gobierno, las tensiones internas en el Ejecutivo y el avance del juicio por el caso mascarillas, mientras en Estados Unidos continúan las consecuencias del intento de atentado contra Donald Trump. Así resume Carlos Alsina las principales noticias del día.
Derrota del Gobierno con el decreto de alquileres
Lo primero es la nueva derrota que se va a anotar hoy el gobierno. Ésta esperada al menos por la parte mayoritaria del mismo porque son los ministros del PSOE los que antes incluso de que el Consejo de Ministros aprobara el decreto de los alquileres decía que no había mayoría para convalidarlo. Sólo el plantón de Yolanda Díaz y los ministros de Sumar posibilitó que saliera adelante. Hasta hoy.
El gobierno no tiene mayoría para convalidarlo porque no ha convencido, casi ni ha intentado, convencer a Puigdemont. Y por lo tanto desaparece un mes después el límite al incremento que podían aplicar los caseros a sus inquilinos en los contratos.
Para lo que la parte socialista del gobierno quiere a Junts no es para este decreto sino para sacar algún día delante los presupuestos que día sí y día también el gobierno insiste que va a presentar. Siete meses lleva de retraso con lo que marca la Constitución. Y lo que queda.
El vicepresidente Carlos Cuerpo vuelve a retrasar la presentación de presupuestos para las próximas semanas (en plural) aunque hoy el Consejo de Ministros apruebe un nuevo escenario económico tan difuso que puede que haya que volver a retocarlo. Y así nos vamos entreteniendo sin presupuestos.
Ya nos dijo aquí que como el escenario actual es incierto mejor que aprobar un cuadro macro es seguir tirando con los presupuestos de 2022 que aprobó otro Parlamento. Todo en orden. Y cada vez con más miembros del gobierno que están a otra cosa. Proliferan los ministros candidatos. Ya no solo del PSOE como les contamos ayer porque la titular de Sanidad Mónica García se postula presidir la Comunidad de Madrid. El problema es que el anuncio que realizó este fin de semana ha provocado una guerra dentro de Más Madrid sobre cómo se deben realizar las primarias que elijan al candidato para enfrentarse a Ayuso.
El juicio del caso mascarillas entra en un momento clave
Estamos en la víspera del día grande en el Supremo. La declaración mañana de Koldo, Aldama y Ábalos, que será el último de los acusados en declarar en el juicio por el caso mascarillas.
Hoy toca descanso después de escuchar ayer a los investigadores de la UCO detallar lo que ya se expresa en su informe pero de forma más nítida. Explicaron que la trama tiene dos jefes. Uno político que tiraba de influencia para abrir puertas y otro, el empresario, que es el que iba pagando al resto y exigiendo las contrapartidas por las que pagaba, claro. El segundo es Aldama. El primero, Ábalos. Nadie más influyente que él en el gobierno y el partido. Sólo por detrás del propio Pedro Sánchez.
Hace lo más grande dijo gráficamente el responsable de la UCO, el teniente coronel Antonio Balas para explicar que permitía a la trama llegar a niveles insospechados. Y por eso cobraba lo que cobraba de la trama. Incluso al presidente Sánchez a quien le informó de la llegada del vuelo de Delcy Rodríguez en 2020 a Barajas, como quería Aldama, a pesar de que tenía prohibida la entrada en la Unión Europea.
Consecuencias del intento de atentado contra Trump
Coles Allen puede enfrentarse a cadena perpetua. Es la pena por intentar matar al presidente, que es uno de los tres cargos que se le imputan. Los otros son atacar a un agente federal y usar un arma de fuego para cometer un delito violento.
Está acusado de matar al presidente pero el fiscal general de EEUU recordó anoche que el acusado no pasó de la planta superior cuando la cena de corresponsales se celebraba en el salón situado en el sótano. Insiste en que los cuerpos de seguridad no fallaron pero la Casa Blanca ha anunciado que va a revisar los protocolos de seguridad en actos oficiales. Ojo, que ya están allí los reyes de Inglaterra Carlos y Camila.
Mientras tanto Trump y su portavoz Leavitt culpan de lo sucedido a la oposición de la izquierda estadounidense que, en su opinión, hace del culto al odio y la demonización del presidente su forma de ser. Habla de los demócratas y de algunos medios. Precisamente la primera dama Melania ha recordado la broma que dos días antes del ataque hizo Jimmy Kimmel refiriéndose a ella como una viuda expectante. Trump ha vuelto a pedir su despido de la ABC y de Disney.

