El magistrado del Tribunal Supremo Ángel Hurtado ha rechazado la solicitud de la Fiscalía para incorporar nuevas pruebas en la investigación abierta contra el fiscal general del Estado y la fiscal jefe de Madrid, acusados de un posible delito de revelación de secretos.
La Fiscalía había pedido tomar declaración como testigos a dos periodistas y añadir a la causa un mensaje de WhatsApp difundido por la cadena laSexta. También solicitó suspender el plazo legal que tienen tanto el Ministerio Público como las acusaciones para decidir si piden abrir juicio oral, archivar el caso o, de forma excepcional, practicar más diligencias.
El juez dice que no hay base legal para aceptar esas peticiones
El juez Hurtado considera que este tipo de pruebas complementarias solo pueden aceptarse de manera excepcional, y solo cuando la Fiscalía afirma que no puede presentar una acusación formal por falta de pruebas. Pero en este caso, la propia Fiscalía ya ha pedido archivar la causa, lo que demuestra, según el magistrado, que no tiene intención de acusar.
Además, el juez critica que se pidan nuevas pruebas si el objetivo declarado es cerrar el caso. En su opinión, esto va contra el espíritu de la ley, y por eso entiende las quejas de la Asociación Profesional Independiente de Fiscales (APIF), que llegó a considerar que la Fiscalía estaba incurriendo en un “fraude de ley”.
Las pruebas no son indispensables ni excepcionales
El juez también señala que las pruebas solicitadas no aportan información nueva ni esencial para la investigación, ya que se refieren a hechos y datos que ya se han tenido en cuenta anteriormente. En concreto, el argumento de que cierta información ya circulaba antes de la presunta filtración, y, por tanto, no habría delito, ya fue analizado y descartado en un auto del 9 de junio de 2025.

