El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha defendido en un mensaje en inglés la regularización extraordinaria de migrantes acordada por el Ejecutivo con Podemos, aprobada mediante real decreto. Una iniciativa con la que el Gobierno prevé regularizar alrededor de medio millón de personas que actualmente viven en España en situación administrativa irregular.
En su intervención, Sánchez pone el foco en la dimensión humana de la medida y en la aportación de estas personas a la sociedad española. "Mi país ha ofrecido una vía para regularizar a medio millón de migrantes sin papeles", afirma, antes de subrayar que se trata de personas "con las que convivimos cada día, en el mercado, en el autobús, en el colegio de nuestros hijos", y que "cuidan de nuestros mayores, trabajan en el campo y han construido junto a nosotros el progreso de nuestro país".
El presidente recalca que no se trata de una realidad ajena, sino de personas "que ya estaban aquí, que ya formaban parte de nuestras vidas". Frente a las críticas a la medida, Sánchez admite que existen voces contrarias: "Algunos dicen que hemos ido demasiado lejos, que vamos contra corriente". Sin embargo, lanza una pregunta con la que quiso desmontar esos argumentos: "¿Desde cuándo reconocer derechos se ha convertido en algo radical? ¿Desde cuándo la empatía es algo excepcional?".
Sánchez concluye su mensaje reivindicando el carácter del país: "España es, ante todo, un país acogedor, y este es el camino que elegimos: dignidad, comunidad y justicia".
Una regularización extraordinaria por real decreto
El mensaje del presidente llega después de que el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones confirmara el acuerdo con Podemos para sacar adelante una regularización extraordinaria de migrantes. Una medida que ha sorprendido a nivel internacional, con artículos destacados como en el New York Times en la que destacan que es una decisión contraria a la tendencia global, incluso en gobiernos progresistas.

