PUÑOS Y ROSAS | EL BLOG DE BÁRBARA RUIZ

Patxi, paño de lágrimas

Hay una candidatura a la Secretaría General del PSOE que parece que no existe. Hay un candidato al que todos en el partido dicen querer, pero al que casi todos ningunean. Detrás de ese hombre hay un equipo que trabaja a destajo, como si los milagros existieran. Patxi López y los suyos han conseguido quitarse el sambenito de traidores -todos aguantaron hasta el final con Pedro Sánchez- pero el resto de los dirigentes socialistas los miran con lástima. Y a pesar de todo esto, ¿por qué decide el diputado vasco presentarse a un concurso en el que lleva todas, todas la papeletas para perder por goleada?

ondacero.es

Madrid | 30.04.2017 18:19

Patxi López
Patxi López | Agencia EFE

Hay dos teorías que responden a este interrogante. Una especula con la posibilidad de que esta candidatura sea un apaño, una farsa diseñada por los que quieren que gane Susana Díaz. Los mismos que abominan de la hipotética victoria de Pedro Sánchez ("porque, éste, se carga al PSOE") y le animaron a participar en una pantomima que presuponía, con poco ojo visto lo visto, que el defenestrado desistiría en cuanto viera que López le había tomado la delantera. Error. Subestimaron el arrojo -o temeridad, según se mire- del ex secretario general. La segunda teoría es tan pragamática como desesperanzadora. Porque le convierte en un oportunista calculador que solo se presenta para asegurarse un sitio para él y para los suyos en el ¿nuevo? Psoe que surgirá a partir del 22 de mayo. Él es el más integrable. Nadie puede permitirse no incluir a López en la próxima dirección socialista.

"Seremos generosos con Patxi" prometen desde la candidatura de la andaluza. Se le quiere mucho al hombre que podía haber pasado a la historia como el lehendakari de la paz. Sin embargo, López se la ha jugado y se arriesga a quedar tercero y, peor aún, con un resultado ridículo. Esto es lo que pronostican que va a pasar los afines al diputado madrileño. Una de las mujeres que nunca se ha distanciado de Sánchez afirma que "Patxi no tiene nada que ofrecer. La militancia vota con las vísceras. Pedro sirve en bandeja ilusión y rebeldía. Susana es la fuerza y el poder. Patxi es la nada". Enfrente, desde la candidatura andaluza, un dirigente que se las sabe todas en el PSOE asegura que le desaconsejó que se tirara a la piscina "porque no tiene sentido presentarse para quedar tan mal". De todas formas, esta fuente le concede un resultado que rondará el 20%. No está mal para el candidato fantasma.

En el PSC tampoco va a pescar en río revuelto Patxi López. Un dirigente con cargo le augura pocas opciones, "el hombre le está poniendo muchas ganas, no se puede negar, pero, al final, se impondrá el voto útil". Recordemos que Cataluña es uno de los territorios más polarizados. No hay grises: allí es Sánchez contra Díaz. ¿Qué es eso de un tercero?

Y a todo esto, Patxi López sigue recorriendo kilómetros. Parece que se ha puesto en los oídos la cera que pidió Ulises para no escuchar los cantos de sirena que le habrían descarriado de su camino. El vasco no mira a los lados, sólo al frente, que es lo mejor que puede hacer porque lleva un mes, sólo, en la carretera y el cuentakilómetros marca ya 32.000. Vive en la carretera (Miguel Ríos le pone la banda sonora) y vuelve a casa a dormir. Es el aspirante que más Casas del Pueblo (nostálgico y viejuno el nombre de las agrupaciones socialistas) se ha recorrido y con un presupuesto raquítico. Los suyos intentan rascar algo de presencia en los medios para que se visibilice que hay una vía intermedia, "que sólo Patxi es esencia PSOE y que cuenta con más apoyos de lo que parece y Sánchez, con menos". Una joven diputada que trabaja para la candidatura del diputado vasco cree que "la recogida de avales está siendo un drama. Los afines a Díaz están presionando tanto a los militantes que, al final, se les va a volver en contra".

El clavo ardiendo al que se agarran los patxistas es un porcentaje: 80. Afirman que el 80% de la militancia no participa en mítines. Que el 80% de los afiliados no escribe en las redes sociales, que huye de los actos de campaña y rumia en su casa su decisión. "Es la mayoría silenciosa la que va a tener la última palabra el 21 de mayo".

Y mientras Patxi López continúa su camino de hormiguita de las primarias. No organiza grandes actos: no hay ni dinero, ni asistentes. En las agrupaciones hace terapia con los afiliados. "Si viérais el cabreo que hay. Le dicen que si no gana, los va a dejar huérfanos". Él es el psicoanalista y los militantes se le tumban en el diván y le lloran por las penas del PSOE. Él escucha, consuela y espera. Es la gran incógnita del 21 de mayo.