El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, es el protagonista de una entrevista publicada en el periódico estadounidense The Wall Street Journal en medio de las tensiones entre Estados Unidos y España por su posición contraria a la guerra en Irán y tras la negativa del Ejecutivo español a que se usasen las bases de Morón y Rota.
Explica el diario que en el centro neurálgico del Gobierno español, los asesores de Pedro Sánchez leían informes de inteligencia desde el pasado diciembre y ya advertían de que el presidente Donald Trump se encaminaba hacia una guerra con Irán que dejaría nefastas consecuencias tanto para el suministro energético, como para las economías europeas: "Ya sabían que su jefe se opondría rotundamente, independientemente de la reacción de Trump", asegura el periódico.
The Wall Street Journal cuenta que, mientras la mayor parte de Europa ha actuado con extrema cautela ante Trump, el presidente español ha probado una táctica alternativa: la teoría del 'Simplemente di no'. En su opinión, la alianza occidental se verá fortalecida si los aliados de Estados Unidos expresan abiertamente sus desacuerdos con el presidente, en lugar de andarse con rodeos. "Los buenos aliados son como los buenos amigos. Nos decimos la verdad, pase lo que pase", ha declarado Sánchez en la entrevista que se ha realizado desde el Palacio de la Moncloa: "En mi opinión, esta guerra en Irán es un gran error para el mundo y, por lo tanto, para Estados Unidos". "En este mundo donde las decisiones se guían cada vez más por el impulso, desde España ofrecemos lo contrario: ofrecemos previsibilidad", ha dicho.
Una versión socialista europea de Trump
El diario describe a Pedro Sánchez como "un socialista de 54 años con gran presencia televisiva" que ha adoptado un sencillo lema, 'no a la guerra', con el que España ha pasado a ser el "abanderado de los europeos frustrados por el temor del continente a enfrentarse a un presidente estadounidense". Y eso porque la mayoría de los líderes europeos han pasado el último año tratando de ganarse la confianza de Donald Trump gracias a la adulación y la deferencia, solo para ver sus preocupaciones desestimadas mientras la Casa Blanca tomaba decisiones con graves consecuencias globales. Por ello, ahora, algunos de ellos se inclinan hacia el enfoque de Sánchez, rechazando la presión de Trump para que los aliados de la OTAN ayuden a reabrir el estrecho de Ormuz.
Cuenta el medio que la contundencia y sencillez del discurso político de Sánchez han llevado a algunos observadores a describirlo como una figura similar: "una versión socialista europea de Trump".
"Tenemos un desacuerdo temporal"
Sin embargo, hace un año las cosas eran muy diferentes. Explica The Wall Street Journal que funcionarios de varios gobiernos europeos comentaban en privado que Sánchez no estaba siendo de ayuda, sobre todo por negarse a aumentar el gasto en defensa, convirtiéndose así en el único miembro de la OTAN en rechazar la exigencia de Trump. En Berlín y París, varios funcionarios dijeron que Sánchez estaba poniendo en peligro los esfuerzos europeos para evitar un enfrentamiento con Trump y, de hecho, explica el diario que otros líderes europeos lo excluyeron de los chats grupales donde se discutía cómo manejar a Trump durante una serie de turbulencias en las relaciones transatlánticas.
A pesar de eso, el equipo del presidente mantuvo su posición y siempre han restado importancia a la amenaza de Trump de castigar al país, confiados en que no puede imponer un embargo a un solo miembro de la Unión Europea, que comercia como un bloque. La sensación es que Trump no tiene tantas cartas bajo la manga como cree: "Estados Unidos exporta más a España de lo que importa", ha asegurado Sánchez. "Tenemos un desacuerdo temporal, pero creo que la relación entre Estados Unidos y España está más estrecha que nunca".

