El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha instado a China a que contribuya más a un sistema multilateral estable, exigiendo que el derecho internacional se cumpla y cesen conflictos como los de Irán, Ucrania, Líbano, Gaza o Cisjordania.
Sánchez ha hecho esta petición a China en su intervención en la Universidad de Tsinghua, una de las más prestigiosas del país asiático y que ha visitado en el primer acto oficial de su viaje a Pekín.
Acompañado de su esposa, Begoña Gómez, se reunió con rectores del centro universitario antes del acto central de esta visita, en el que, ante medio millar de estudiantes, tomó la palabra para subrayar que sin la colaboración de las grandes potencias, como China, no se puede conseguir un sistema multilateral equilibrado.
"China puede hacer "más""
"China hace mucho, y lo celebramos, pero puede hacer más exigiendo cómo hace que el derecho internacional se cumpla y cesen conflictos como los de Irán, el Líbano, Cisjordania o Ucrania", recalcó.
Sánchez hizo esta petición después de que el fin de semana hayan fracasado las negociaciones entre Estados Unidos e Irán para intentar un acuerdo que suponga el cese definitivo de la guerra.
En su opinión, el derecho internacional (que tanto él como el Gobierno consideran que se ha incumplido con el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán) es la base del orden y tanto Europa como China pueden hacer mucho para intentar que se respete.
"Europa —prosiguió— es un actor clave en la estabilidad, en la prosperidad y en la paz del mundo, y sin una Europa unida no puede haber ni habrá un orden internacional estable ni un futuro próspero para la humanidad, como tampoco podrá haberlo sin la participación de este gran país que es China".
China está llamada a jugar un papel esencial en el futuro del mundo
El presidente del Gobierno subrayó que China está reconstruyendo su grandeza, es ya el primer exportador de bienes de todo el planeta y el cuarto en servicios, y su industria y su ciencia están transformando la lucha contra el calentamiento global y reduciendo la pobreza.
"China está llamada a jugar un papel esencial en el futuro del mundo", apostilló antes de advertir de que es errónea, e incluso peligrosa, por inmovilista, la interpretación de quienes dicen que el crecimiento de unos es una pérdida para el resto o que profundizar en determinadas relaciones implica renunciar a otras.

