Lo más parecido a una línea roja que el PP le pone a Vox en su nuevo decálogo reconciliatorio es el respeto a la Constitución. Vamos, que a Feijóo, con que no sea ilegal, le vale. Más que una línea roja, es una alfombra roja. Pues ni con esas. Abascal salió a ayer a hacerse el ofendidito.
¡A quién se le ocurre pedirle a él que respete la Constitución! ¿Qué será lo próximo? ¿Pedirle que respete la UE? Tranquilo, Santi, que en Génova no se han atrevido a tanto. Ni rastro de europeísmo. Les vale para sentarse a negociar con Vox el Gobierno de Aragón, Extremadura, y lo que se tercie, con decir que no se pactará nada "fuera de la legalidad vigente". Si es que el bipartidismo va provocando.
"Es empezar con mal pie", "me molesta", "me suena mal", "una ofensa", "es un error", "un insulto"... Todo eso le dijo Abascal a Susana Griso ayer en Espejo Público sobre el decálogo de Feijóo. “Lo obvio” de las exigencias del PP, por lo visto, le indignan. O sea, que se enfada porque son tan básicas, tan básicas que no hay manera de negarse a ellas.
Y mira que hay guiños a Vox en el nuevo documento del PP, que ya no tiene reparos en olvidarse del centro y mostrarse bien de derechas ahora que es tendencia. Y vincula inmigración con inseguridad, vivienda y okupación, apela a los agricultores frente a la "sobrerregulación”; rechaza las políticas climáticas "que destruyen empleo", dice; y equipara todas las violencias… Y carga contra la ideología en las aulas... Y al hablar de familia reivindica el papel fundamental del 'padre' (a ver si nos explican esto pronto). Ah, y prometen corregir los subsidios haciendo una "distinción entre las personas necesitadas y aprovechadas". Le falta solo hablar de 'paguitas'.
Si Abascal quería indignarse por el decálogo del PP, podría haberlo hecho reclamando el copyright. Pero no, al de Vox parece que lo que le ofende es que el PP le dé la razón. Menuda faena. Así no hay quien se indigne a gusto.
¿Moraleja?
A Santiago Abascal
todo le parece mal

