"Si mis asesores legales dan el visto bueno, voy a demandar al Ministerio del Interior por incluirme en un fichero del que no sabemos si respeta las garantías legales", dice la periodista Elisa Beni tras aparecer en el informe de Interior que incluye información sobre periodistas de distintos medios de comunicación y su orientación ideológica. "Le doy todo el peso a este informe porque solo en determinados tipos de Estado el Ministerio del Interior, que es el que controla las policías, se permite tener ficheros en los que aparezcan personas por su ideología".
Después de que el dosier viera la luz a raíz de una publicación de El Confidencial, el ministro Fernando Grande-Marlaska admitió la existencia de dicho documento, pero le restó toda importancia: "Es un documento de trabajo", dijo. Sin embargo, para muchos periodistas, entre ellos Elisa Beni, esta práctica es de todo menos usual: "No han dicho tampoco para qué necesitan tener una foto con mi gepeto, dónde trabajo y con lo que ellos dicen que pienso, porque es lo que ellos dicen. Es una asignación, no es una constatación de un dato existente", insiste.
No tiene que ver solo con la ideología, sino con la actitud respecto al Gobierno
Para Beni, el informe va mucho más allá, pues "es una asignación que no tiene que ver solo con la ideología, sino con la actitud respecto al Gobierno". Admite que es "impresentable" y asegura que su abogado ya está "estudiando la cuestión de presentar una denuncia en la Agencia de Protección de Datos". Insiste, por tanto: "Si mis asesores legales dan el visto bueno, voy a demandar al Ministerio del Interior por incluirme en un fichero del que no sabemos si respeta las garantías legales".
Críticas a Interior
Dadas las consecuencias, la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) y la Asociación de Periodistas de Madrid (APM) han expresado "su más enérgica condena" ante la elaboración de dicho documento.
En este contexto, FAPE exige al Ministerio del Interior el "cese inmediato" de cualquier práctica de clasificación, seguimiento o perfilado de periodistas por parte de organismos públicos; garantías efectivas de que los profesionales incluidos en el listado no han sufrido ningún tipo de perjuicio, represalia o trato diferenciado como consecuencia de esta catalogación y depuración de responsabilidades en el seno de la Oficina de Comunicación del Ministerio del Interior.
