Las elecciones autonómicas son muestra de una izquierda fragmentada y sin una estrategia común a la izquierda del PSOE. Extremadura, Aragón, Castilla y León y Andalucía ofrecen mapas políticos muy distintos, con unas uniones en un territorio que no se repiten en otros y que hacen que el votante sienta desconcierto ante las candidaturas.
Este es el galimatías de estos meses. En Extremadura, Izquierda Unida y Podemos concurren juntos; en Aragón, IU y Sumar lo hacen por un lado mientras Podemos se presenta por separado; en Castilla y León, la situación es todavía más compleja, con IU y Sumar compartiendo candidatura en algunas provincias, Podemos compitiendo en solitario y excepciones como Zamora, donde IU concurre solo en la capital zamorana. En Andalucía, el escenario tampoco es homogéneo, con Adelante Andalucía por un lado y Por Andalucía (coalición en la que confluyen IU y Sumar) mientras Podemos queda fuera.
En los cuatro procesos electorales, todo es diferente, una diversidad que hace difícil prever una confluencia estable a nivel nacional. Cada territorio se adapta a sus circunstancias, evidenciando la falta de un guion común.
Los proyectos en la izquierda: refundación de Sumar y el de Rufián
Sumar intenta relanzar su proyecto. Desde la formación defienden la necesidad de volver a presentarse ante la ciudadanía como un espacio capaz de aglutinar a la izquierda y frenar a gobiernos de derecha y ultraderecha. La portavoz Verónica Barbero ha señalado que el objetivo es ofrecer una alternativa sólida y ha apuntado a Yolanda Díaz como la mejor opción para encabezar ese proceso, al considerar que ya fue capaz de hacerlo en las elecciones generales del 23J.
Sin embargo, Sumar se encuentra en una fase de reinvención a la baja, tras la salida de partidos como Podemos, Compromís o Chunta Aragonesista. Aun así, desde el espacio confederal insisten en que se está "tejiendo una red de izquierdas" desde hace meses, con la intención de consolidar un proyecto común.
Izquierda Unida, por su parte, apuesta por una renovación que no pase por vetos ni exclusiones. Su coordinador federal, Antonio Maíllo, ha defendido que "nadie tiene que dar un paso al lado" y que todas las fuerzas son necesarias para reconstruir el espacio.
Podemos, en cambio, se mantiene al margen y critica que el actual Gobierno esté generando un malestar que acaba alimentando a la derecha y a la extrema derecha, según ha advertido su secretaria general, Ione Belarra.
A este debate se suma la idea de Gabriel Rufián, que ha vuelto a reclamar un frente amplio de izquierdas y ha advertido que "no basta con nuestras siglas" ante la posibilidad de que PP y Vox alcancen una mayoría cercana a los 200 diputados. Su planteamiento, sin embargo, ha sido recibido con frialdad hasta en su propio partido.
Mientras tanto, Sumar, IU, Comunes y Más Madrid celebrarán el próximo 21 de febrero en Madrid un acto conjunto con el que quieren sentar las bases de una nueva coalición para las elecciones generales. El objetivo es relanzar el espacio a la izquierda del PSOE blindando la autonomía de cada partido.

