EN UNA ENTREVISTA

Cayetana Álvarez de Toledo acusa a Egea de dañar al PP con su mando "testosterónico"

Álvarez de Toledo ha cargado duramente contra el secretario general del PP en una entrevista, donde le acusa de ejercer una "acción testosterónica que va causando devastación interna".

ondacero.es

Madrid | 14.11.2021 14:18

Cayetana Álvarez de Toledo, en una imagen de archivo
Cayetana Álvarez de Toledo, en una imagen de archivo | Efe

La que fuera portavoz del PP en el Congreso, Cayetana Álvarez de Toledo, ha arremetido contra el secretario general de los populares, Teodoro García Egea, en una entrevista en 'El Mundo'. Cayetana acusa a Egea de hacer "mobbing" y "bullying" para conseguir el control, actuando de forma "testosterónica" y perjudicando al partido y a su presidente Pablo Casado.

En su ataque a Egea, Álvarez de Toledo también le señala como responsable de su caída en el PP. "Debo decir que la mía fue una operación de derribo a cámara lenta", señala en la entrevista. "Egea impuso una vigilancia soviética nacida de un pueril e injustificado afán de control absoluto". "Quería una portavoz florero" asegura la ex portavoz del PP.

Además, considera que las experiencias de "política y maniobras indeseables que vivió" se repiten ahora con Isabel Díaz Ayuso, la presidenta de la Comunidad de Madrid.

Egea entiende la política a través del ordeno y mando

Álvarez de Toledo también acusa a Egea de "entender la política a través del ordeno y mando" y de ejercer una "acción testosterónica que va causando devastación interna", y que no solo le perjudicó a ella sino que "está causando un profundo daño estructural a la organización" y a Casado.

Sobre el presidente del PP, Cayetana lamenta que le reconociera que le ha había entregado el poder absoluto a Egea "porque no es la persona a la que hay que entregarle todo el poder y porque hacerlo nunca es una buena idea". Por ello, le aconseja que no se dedique exclusivamente a intentar dominar el partido, ya que lo que le va a hacer "invencible e invulnerable" es el apoyo de los españoles, y reconoce que le decepcionó constatar que a Casado le faltara confianza en sí mismo.