Continúa el juicio del caso Kitchen con la presencia de un invitado de gran importancia, como lo es Luis Bárcenas. El que fuera tesorero del Partido Popular ha declarado este lunes en la Audiencia Nacional sobre Sergio Ríos, Mariano Rajoy y el seguimiento detectado por su mujer cuando este ya estaba en la cárcel.
Las grabaciones de Rajoy
Bárcenas ha declarado que existían grabaciones en las que aparecía Mariano Rajoy relacionadas con la supuesta contabilidad B del PP, y que ordenó destruirlas mientras estaba en prisión para que "no quedara nada".
De hecho, en su relato Bárcenas especifica que la grabación con Rajoy se da en el momento en el que él sube a su despacho para hablarle acerca de esta contabilidad, añadiendo que la respuesta de Rajoy fue "triturar la copia" que este le había entregado.
Además, ha sostenido que la operación Kitchen habría buscado precisamente recuperar o neutralizar documentación comprometedora para el entorno de Rajoy, insistiendo en que esas actuaciones no pudieron producirse sin conocimiento de altos responsables del partido en aquella etapa.
Según su testimonio, encargó a otro recluso borrar esos audios almacenados en la nube a cambio de 4.000 o 4.500 euros. Recalca que ese audio con las iniciales M.R. correspondía a Mariano Rajoy.
Sergio Ríos, el "topo" del caso Kitchen

Durante su comparecencia, Bárcenas ha explicado que en 2013 necesitaba un conductor de confianza tras dejar de contar con uno asignado por el partido. Según ha relatado, recurrió a una persona vinculada a la seguridad del PP, quien le sugirió el nombre de Ríos. "Buscábamos una persona de absoluta confianza, venía recomendado y por eso le contratamos", ha afirmado Bárcenas ante el tribunal.
El extesorero insistió en que la recomendación fue determinante para su decisión, señalando que confiaba plenamente en quien le propuso al candidato, lo que le llevó a considerar a Ríos una persona adecuada para el puesto.
Sergio Ríos, acusado de haber colaborado con una trama parapolicial para obtener información sensible del extesorero, también realizaba tareas administrativas y de apoyo, lo que le permitió tener acceso habitual a documentación y dispositivos electrónicos de Bárcenas.
Bárcenas ha apuntado directamente a Ríos por la sustracción de su documentación: "Esa documentación estaba en mi casa y le dije a Sergio Ríos que la cogiese para entregársela a mi abogado, Javier Gómez de Liaño".
Según se desprende de la instrucción, el chófer fue captado por la cúpula policial para que facilitara toda la información sobre la familia Bárcenas y sustrajera toda la documentación posible. Según desvela La Vanguardia, existen pruebas de que Ríos se reunió con el comisario Enrique García Castaño, en un Vips, para facilitarle dos teléfonos móviles de Bárcenas, mientras el extesorero se encontraba en prisión.
Además, ha explicado que, cuando entró en Soto del Real, Ríos fue a la cárcel para darle una bolsa con ropa y llevarse sus pertenencias. Afirma así que "el teléfono se lo lleva Ríos", confirmando que los mensajes con los que logró hacerse el supuesto operativo parapolicial "proceden de sus teléfonos móviles".
Seguimiento detectado por Rosalía Iglesias
Según ha declarado Luis Bárcenas, su mujer Rosalía Iglesias ya detectó movimiento mientras él se encontraba en prisión. "Le da la sensación de que alguien le está siguiendo, pero ella siempre pensaba que eran periodistas; nunca pensó que era un dispositivo de carácter policial", ha explicado ante el jurado.
La declaración de Bárcenas se enmarca en el juicio sobre la operación Kitchen, una presunta operación ilegal organizada desde el Ministerio del Interior durante el Gobierno de Mariano Rajoy, cuyo objetivo habría sido sustraer documentación comprometedora relacionada con el caso Gürtel.
