El pasado 28 de abril de 2025, sobre las 12:30 de la mañana, España entera sufría un apagón eléctrico. La luz eléctrica, la cobertura telefónica e incluso internet se cayeron a nivel general en todo el país, afectando a más de 50 millones de personas y alcanzando zonas de Portugal, Andorra y algunas regiones del sur de Francia.
Este martes se cumple un año del incidente más grave en el sistema eléctrico de Europa en las últimas dos décadas. Un año en el que ni el Gobierno, ni Red Eléctrica, ni las compañías han decidido asumir ningún tipo de culpa o error.
Todas las investigaciones realizadas hasta la fecha concluyen que el suceso se debió a un problema de tensión, provocado por una concatenación de fallos. Se excluye, por tanto, la posibilidad de un ciberataque, y aclaran que la producción renovable no tuvo nada que ver.
Red eléctrica, Gobierno y las compañías eléctricas se echan las culpas
Red Eléctrica, operador del sistema eléctrico español, ha respaldado la programación de aquel 28 de abril, recalcando que el apagón se podría haber evitado si las centrales con obligación de aportar capacidad de control de tensión no hubieran incumplido.
Por su parte, las compañías eléctricas criticaron la actuación de Red Eléctrica, denunciando que no activó los recursos disponibles para evitar las fluctuaciones que supuestamente se habrían registrado antes del apagón. También afirman que la capacidad de control de tensión que se ordenó despachar era insuficiente y estaba mal repartida.
Respecto a la cuestión de si este cero energético fue imprevisible o hubo avisos que permitieran presagiarlo, desde el Ejecutivo niegan cualquier tipo de alerta previa que informase acerca de la posibilidad de un riesgo de interrupción del suministro.

La CNMC ya ha abierto 56 procedimientos
El pasado 17 de abril, la Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia (CNMC) ha anunciado que cree que el apagón tuvo un origen multifactorial por varios sucesos que desequilibraron el sistema, por lo que ha iniciado varios expedientes para analizar lo ocurrido.
Según datos del regulador, Competencia ya ha abierto 56 expedientes sancionadores a varias empresas energéticas a causa del apagón del pasado año. No obstante, recalca que los hechos objeto de este procedimiento "no implican, por sí mismos, la atribución del origen o causa del apagón a las empresas afectadas".
Repercusión directa entre los consumidores: facturas de la luz más caras
Lo que realmente se sabe un año después de este apagón es que la factura de la luz se ha encarecido en un 13% en el último año. Esto se debe a la medida adoptada por Red Eléctrica después del apagón con la finalidad de evitar que se vuelva a producir una situación parecida.
Las centrales nucleares y las plantas de gas están operando a un ritmo mayor, garantizando una mayor presencia de energía síncrona, lo que se traduce finalmente en un incremento del gasto. Este incremento, consecuentemente, repercute en las facturas de la luz de los consumidores.
Mientras, doce meses después, sigue sin haber ningún responsable para el peor apagón registrado en Europa en los últimos años.

