El exministro de Transportes y exsecretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos, ha lamentado este lunes ante el Tribunal Supremo que su vida privada haya sido expuesta públicamente, asegurando que su "intimidad" ha sido "reventada" hasta el punto de convertirse en "carne de meme".
En una declaración tranquila, salpicada de ironía, Ábalos ha reconocido el impacto personal del caso, especialmente en relación con su expareja, Jéssica Rodríguez, con quien, ha subrayado, mantuvo "una relación sentimental de verdad". "Duele", ha insistido, al referirse a la situación de Rodríguez durante su comparecencia judicial.
El exministro ha cuestionado el testimonio de su expareja, asegurando que realizó afirmaciones "de motu propio" que le resultan incomprensibles, como admitir que cobraba sin trabajar o que no acudía a su puesto. "¿Por qué te autoinculpas?", ha planteado, sugiriendo que pudo haber sido coaccionada: "Ella no dice eso si no se le ha dicho antes que lo diga. Estoy convencido porque la conozco".
Ábalos también ha mostrado su sorpresa por otras declaraciones, como que Rodríguez negara conocer al empresario Víctor de Aldama, asegurando que él mismo la conoció a través de él. "No encuentro motivo ninguno para que diga eso, salvo que haya algún asunto que hayan arreglado", ha deslizado.
En este sentido, ha apuntado a una posible "campaña de desgaste" contra su expareja y ha reiterado su intención de aclarar en sede judicial si ha existido algún tipo de presión sobre ella.
Por otro lado, Ábalos se ha desvinculado "radicalmente" de la contratación de Rodríguez en empresas públicas como Ineco. Ha explicado que se limitó a trasladar su currículum a su exasesor Koldo García porque le parecía "bueno" que trabajase, aunque pensaba "más bien" en el ámbito privado. "El ámbito público es el que menos procedente me parecía", ha afirmado.

