El fenómeno de El Niño vuelve a ocupar el centro de las previsiones meteorológicas. El calentamiento anómalo de las aguas del Pacífico ecuatorial se está intensificando y los últimos pronósticos de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) apuntan a una probabilidad superior al 90% de que se produzca un episodio muy fuerte durante el otoño y el invierno del hemisferio norte.
Aunque sus efectos más evidentes suelen producirse en distintas regiones de América, Asia y Oceanía, El Niño altera los patrones atmosféricos a escala planetaria y puede modificar las temperaturas y las precipitaciones en lugares muy alejados de su origen.
Pero, ¿qué es exactamente? ¿Por qué preocupa tanto? ¿Puede afectar al tiempo en España? Estas son las 10 claves para entender el fenómeno que puede marcar el clima de los próximos meses.
¿Qué es exactamente El Niño?
El Niño es una fase del fenómeno conocido como El Niño-Oscilación del Sur (ENSO). Se produce cuando las aguas superficiales del Pacífico ecuatorial central y oriental experimentan un calentamiento anómalo durante varios meses.
Este aumento de la temperatura del océano no se queda únicamente en el Pacífico. Al interactuar el océano con la atmósfera, se modifican los patrones de circulación atmosférica, lo que puede alterar las temperaturas y las precipitaciones en diferentes partes del mundo.
¿Por qué se llama El Niño?
El nombre tiene su origen en las costas de Perú y Ecuador. Los pescadores de la zona observaron hace siglos que, en determinadas épocas, aparecía un calentamiento excepcional del agua que coincidía con la época navideña.
Por su proximidad con la celebración del Niño Jesús, comenzaron a referirse a este fenómeno como El Niño.
¿Qué está ocurriendo ahora?
El episodio de 2026 se está intensificando. Según la última actualización de la NOAA, El Niño continuará durante los próximos meses y existe más de un 90% de probabilidad de que alcance la categoría de fenómeno "muy fuerte" durante el otoño y el invierno de 2026-2027.
Es una previsión especialmente relevante, porque los modelos apuntan a que el fenómeno podría alargarse hasta principios de 2027.
El IRI de la Universidad de Columbia también mantiene unas probabilidades extraordinariamente elevadas de continuidad de El Niño durante buena parte del periodo comprendido entre el otoño de 2026 y comienzos de 2027.
¿Qué diferencia hay entre El Niño y La Niña?
Son, en cierto modo, las dos caras opuestas del mismo fenómeno climático.
Mientras que durante El Niño las aguas superficiales del Pacífico ecuatorial central y oriental se calientan más de lo habitual, durante La Niña se produce el fenómeno contrario: un enfriamiento anómalo de esas aguas.
Entre ambos episodios existe una fase denominada ENSO-neutral, cuando las temperaturas del Pacífico se mantienen dentro de los valores considerados normales.
¿Por qué preocupa tanto este episodio?
La preocupación está relacionada principalmente con su intensidad y su alcance global. Con El Niño, en categoría fuerte, aumenta la probabilidad de que se produzcan alteraciones importantes en los patrones habituales de temperatura y precipitaciones. Eso puede traducirse en lluvias extraordinarias en unas zonas y sequías en otras. Por ejemplo, en el Amazonas está previsto que afecte en forma de sequía extrema.
Además, el fenómeno se desarrolla en un planeta que ya registra temperaturas muy elevadas por el calentamiento global. La combinación puede favorecer nuevos episodios de calor extremo.
La OMM ya había advertido en junio de que El Niño se estaba desarrollando en un contexto de temperaturas globales superiores a lo normal.
¿Qué consecuencias puede tener en el mundo?
Los efectos no son iguales en todas las regiones. De forma general, un episodio fuerte de El Niño puede favorecer:
- Lluvias intensas e inundaciones en algunas zonas de Sudamérica.
- Sequías en partes de Australia, Indonesia y el sudeste asiático.
- Alteraciones en los patrones de lluvias en África.
- Cambios en la actividad de determinados ciclones tropicales.
- Temperaturas globales más elevadas.
También puede tener consecuencias económicas. La agricultura es especialmente vulnerable porque los cambios en las lluvias y las temperaturas afectan a las cosechas.
Por ejemplo, los mercados de café, cacao y azúcar están expuestos a los cambios meteorológicos provocados por El Niño.
¿Puede provocar más calor?
Sí, pero con matices. El Niño tiende a elevar la temperatura media global porque libera y redistribuye grandes cantidades de calor almacenado en el océano. Eso no significa que cada país vaya a registrar necesariamente más calor durante todo el episodio. Los efectos dependen de la interacción con otros patrones atmosféricos.
Lo que sí aumenta es la probabilidad de que el planeta registre temperaturas excepcionalmente altas durante un episodio fuerte.
¿Cómo puede afectar El Niño a España?
Esta es probablemente la pregunta que más interesa en España. Y la respuesta no es tan sencilla como decir que "El Niño traerá más calor" o "más lluvias".
La propia AEMET ha advertido anteriormente de que la influencia directa de El Niño sobre España es limitada y difícil de separar de otros factores atmosféricos. Por tanto, no se puede atribuir automáticamente a El Niño cada ola de calor, DANA o episodio de lluvias que se produzca en España.
Lo que sí puede ocurrir es que el fenómeno modifique determinados patrones de circulación atmosférica y contribuya, junto con otros factores, a alterar el comportamiento del tiempo.
De hecho, las actuales previsiones de AEMET apuntan a una probabilidad muy alta de que agosto-septiembre-octubre de 2026 sea más cálido de lo normal en toda España, aunque esto no significa que sea consecuencia exclusiva de El Niño.
¿Significa que tendremos un otoño más cálido o lluvioso?
No necesariamente por el mero hecho de que haya El Niño. Las predicciones estacionales actuales sí apuntan a un otoño cálido en España, mientras que algunos modelos también señalan posibilidades de precipitaciones superiores a lo normal en determinadas zonas.
Pero hay que distinguir entre predicción meteorológica y relación causal: El Niño es uno de los factores que pueden influir en la circulación atmosférica, pero no permite saber por sí solo qué tiempo hará en Madrid, Barcelona, Sevilla o cualquier otra ciudad española.
¿Hasta cuándo durará El Niño?
Los modelos actuales apuntan a que El Niño persistirá durante los próximos meses y podría prolongarse hasta comienzos de 2027. La NOAA señala que el episodio continuará durante el invierno del hemisferio norte, mientras que otros modelos mantienen probabilidades muy elevadas de El Niño hasta los primeros meses del próximo año.
Por eso, el fenómeno puede convertirse en uno de los grandes factores meteorológicos a vigilar durante el otoño, el invierno y el comienzo de 2027.
¿Qué podemos esperar en España?
La principal conclusión es que El Niño no permite hacer una predicción concreta del tiempo que hará en España, pero sí constituye un factor climático que puede influir en los patrones atmosféricos globales.
Su intensidad será especialmente importante durante los próximos meses. Y mientras la NOAA habla ya de una probabilidad superior al 90% de un episodio muy fuerte, España afronta además un escenario de temperaturas superiores a lo normal según las predicciones estacionales de AEMET.
Por eso, más que preguntarnos si El Niño "va a traer calor" a España, la clave será observar cómo interactúa con el resto de patrones atmosféricos durante el otoño y el invierno.

