Los presentadores Begoña Gómez de la Fuente y Jorge Granullaque han abordado la creciente controversia en torno al impacto medioambiental de la inteligencia artificial y la expansión de los centros de datos.
Granullaque contextualizó el debate recordando que, aunque el crecimiento tecnológico genera tensión en la cadena de suministros y en la demanda de componentes, infraestructuras como las de los datos resultan hoy indispensables para sostener la vida digital cotidiana.
Para analizar el funcionamiento real de estas instalaciones y desmitificar los principales estigmas sobre su huella ecológica, el programa contó con la participación de Nacho Velilla, ingeniero de telecomunicaciones, cofundador de Spain DC y CEO de Templus.
Frente a los informes internacionales que alertan sobre el desmesurado consumo eléctrico de las grandes tecnológicas, Nacho Velilla aclaró que la situación de España difiere notablemente de la de otros países europeos como Irlanda.
Según explicó el experto, el sector nacional se considera "nativo sostenible" al haber comenzado su desarrollo más tarde y nutrirse al 100 % de energías de fuentes renovables. Lejos de amenazar el suministro de los hogares, Velilla subrayó que los centros de datos suponen en la actualidad menos del 1 % de la energía total consumida en el país. De este modo, al ser un demandante de carga eléctrica altamente estable, el sector representa una solución eficaz para aprovechar el exceso de producción limpia de España, donde cerca del 50 % de la capacidad energética renovable queda sin utilizar o se ve obligada a parar por falta de demanda.
Circuitos cerrados frente al mito del consumo masivo de agua
Velilla califica de "bulo" la idea de que los centros de datos españoles despilfarran agua evaporándola constantemente. El directivo distinguió los diseños de referencia de multinacionales estadounidenses en regiones húmedas de los estándares implantados en España, basados de forma generalizada en circuitos cerrados que no consumen agua.
Asimismo, detalló que durante diez meses al año la temperatura exterior permite emplear sistemas de "free cooling" y que, para los servidores de alta densidad requeridos por la inteligencia artificial, se aplica la refrigeración líquida directa (Direct Liquid Cooling) a través de un circuito hermético con refrigerante que no gasta suministro público.
Para concluir el análisis sobre el uso de materiales de fabricación y tierras raras, el CEO de Templus comparó la concentración de servidores en un centro de datos con el transporte público. Velilla argumentó que aglutinar el procesamiento informático y el almacenamiento en la nube equivale a viajar en un autobús en lugar de utilizar decenas de vehículos individuales, maximizando la eficiencia del hardware frente al uso ineficiente de ordenadores personales en los hogares.
Finalmente, ante la consulta de Gómez de la Fuente sobre las medidas de protección y el empleo generado, Velilla recalcó que estas infraestructuras críticas operan las 24 horas del día respaldadas por equipos de seguridad y personal cualificado de mantenimiento, consolidándose como la columna vertebral invisible que hace posible la era digital.
