Beatriz Manías, que realiza el doctorado en descarbonización industrial en AIN (Asociación de la Industria Navarra), es una de las mujeres investigadoras del Sistema Navarro de I+D+i (SINAI) propuestas para lanzar el próximo Chupinazo de San Fermín. Junto a ella, Ana Gracia, investigadora del área de energía solar en CENER (Centro Nacional de Energías Renovables) y Paz Cartas, investigadora en la Unidad de Neuroproteómica Clínica en Navarrabiomed, en representación de las más de 1.600 profesionales en la Comunidad Foral. Beatriz ha defendido su candidatura, una propuesta con la que buscan visibilizar el trabajo que realizan las mujeres en Navarra. Sus palabras muestran la "alegría", la "emoción" y, sobre todo, el "orgullo" que supone representar a un colectivo que desempeña un papel clave en el desarrollo científico y tecnológico de la comunidad.
Investigadoras olvidadas
Manías destaca que las fiestas de San Fermín son un acontecimiento que pertenece a toda la ciudadanía, pero recuerda que "las mujeres siempre hemos estado un poco olvidadas, especialmente en este ámbito". Por ello, considera que este es un momento oportuno para reivindicar su papel y dar a conocer una labor que, aunque muchas veces pasa desapercibida, resulta fundamental para el progreso social y económico. La investigadora explica que el trabajo del SINAI está presente en numerosos ámbitos de la sociedad y también tiene impacto indirecto en las fiestas. "Estamos un poco en todos los ámbitos", afirma, al señalar que la investigación científica abarca áreas muy diversas y contribuye a mejorar la calidad de vida de las personas.
Muchos ámbitos de actuación
Entre los proyectos desarrollados por las profesionales del sistema navarro, menciona iniciativas relacionadas con la sostenibilidad industrial, la innovación tecnológica, la biomedicina y las energías renovables. Según explica, algunas investigadoras trabajan para avanzar en tratamientos contra enfermedades como el Alzheimer o el Parkinson, mientras que otras impulsan soluciones para una industria más competitiva y respetuosa con el medio ambiente.Respecto a la posibilidad de ser elegidas para lanzar el chupinazo, Beatriz reconoce que sería un momento cargado de nervios y emoción. "Ojalá pudiéramos", afirma, imaginando la experiencia de dirigirse desde el balcón consistorial a miles de personas congregadas para dar inicio a las fiestas más internacionales de Navarra.
