A Coruña se convierte en el primer municipio gallego en obtener la declaración de zona residencial tensionada. La Xunta envió este miércoles al Concello el visto bueno a la petición que el ente municipal hizo a principios de abril para conseguir limitar los precios de los alquileres.
Con la solicitud aprobada, el Concello tiene dos meses para aprobar el plan específico y su calendario de aplicación.
Esta declaración pone de relieve que existe un problema estructural con el acceso a la vivienda. Además de limitar el precio del alquiler, se aplicarán también medidas específicas acorde a las particularidades de la ciudad herculina.

