La localidad cacereña de El Torno ha acogido este martes la celebración de las I Jornadas de Comunidades de Regantes de Montaña, un encuentro en el que el sector ha debatido sobre los retos a los que se enfrentan y las estrategias de riego existentes en un contexto de regadío con escasos recursos hídricos.
El secretario de la Asociación de Comunidades de Regantes de Extremadura (Regantex) y presidente de FerTajo, Primitivo Gómez, ha señalado algunos de los grandes retos a los que se enfrenta la cuenca del Tajo.
Entre ellos ha citado la modernización de las infraestructuras de riego, la eficiencia hídrica, la agilización y flexibilización de los trámites ambientales, la revisión de los caudales ecológico, la profesionalización de las comunidades de regantes o el relevo generacional, entre otros.
De igual forma, Gómez ha defendido el "importante papel" que desempeñan las comunidades de regantes como la de El Torno, ya que ayudan a garantizar una gestión eficiente y sostenible del agua.
"La labor que se lleva a cabo en este tipo de comunidades de regantes de pequeño tamaño proporcionando un acceso equitativo al riego y promoviendo la modernización de las infraestructuras hídricas repercute en la ciudadanía al contribuir al mantenimiento del paisaje agrario, la seguridad alimentaria y la dinamización económica de la comarca", ha indicado Gómez.
Por su parte, el presidente de la Comunidad de Regantes de El Torno, Juan Pablo Muñoz, ha señalado que esta entidad lleva tiempo promoviendo el uso eficiente del agua a través de sistemas de riego más modernos y sostenibles.
"Este aspecto es fundamental para asegurar la viabilidad de las explotaciones agrícolas en un contexto de creciente demanda de recursos hídricos", ha indicado.
Muñoz también ha manifestado la necesidad de acometer inversiones que permitan modernizar los sistemas de almacenamiento y distribución, "lo que aseguraría una mayor rentabilidad y sostenibilidad para los agricultores de la zona".
Asimismo, ha subrayado la importancia del cultivo de la cereza en todo el Valle del Jerte, un producto emblemático que depende en gran medida de un riego bien gestionado.

