LINCE IBÉRICO

Extremadura cuenta con 254 ejemplares de lince ibérico identificados, más de la mitad en el valle del río Matachel

El Museo Helga de Alvear de Cáceres acogía la entrega de los Premios a la Conservación del Lince Ibérico.

Redacción

Extremadura |

Ejemplar de lince ibérico
Ejemplar de lince ibérico | Agencia EFE

Extremadura cuenta con 254 ejemplares de lince ibérico identificados y monitorizados, la mitad de ellos en el valle del río Matachel, en la provincia de Badajoz. Se trata de un notable crecimiento de la población que se ha experimentado en toda la península, pasando de 94 ejemplares en 2002 a 2.400 en la actualidad, gracias al Proyecto Lynxconnect, el cuarto Proyecto Life aprobado por la Comisión Europea para la conservación del lince ibérico.

Los datos los ha facilitado este lunes el consejero de Infraestructuras, Transporte y Vivienda de la Junta de Extremadura, Manuel Martín Castizo, que ha clausurado el acto de distinciones a la conservación del lince ibérico, celebrado en el Museo de Arte Contemporáneo Helga de Alvear en Cáceres.

Más de la mitad de los ejemplares que habitan en Extremadura están en el valle del río Matachel, pero también hay poblaciones en el núcleo del Ortiga, en el área de Valdecigüeñas, en el de Sorillo, Valdecañas e Ibores, y en el Parque Nacional de Monfragüe, donde continúa habitando un único ejemplar macho liberado en el año 2019. Del total de esos 254 linces identificados en la región, 60 son hembras reproductoras.

En toda la península, esos 2.400 ejemplares localizados habitan en 22 núcleos poblacionales, confirmando su reproducción en 2025 en los territorios de Extremadura, Castilla La Mancha, Andalucía, Murcia y Portugal, así como la nueva reintroducción en Castilla y León en la montaña palentina.

Dentro del proyecto, en la región, por ejemplo, la Dirección General de Infraestructuras Viarias ha invertido 300.000 euros en actuaciones para evitar el atropello de estos animales y la prevención de accidentes. Se trata, concretamente, de medidas a lo largo de 3'5 kilómetros en el entorno de la carretera EX-103, dentro del término municipal de Valencia de las Torres, donde se han acometido actuaciones destinadas al control del acceso de los animales, y para minimizar la velocidad de los vehículos.

A vista de estos resultados del proyecto, "el futuro de la especie es prometedor", ya que se ha logrado "salvar a una especie al borde de la extinción y ahora es frecuente avistarla en gran parte de la península", ha destacado Martín Castizo.