Los municipios de Castellón y Vila-real se han adherido a la Red de Ciudades impulsada por LALIGA y la Federación Española de Municipios y Provincias con el objetivo de combatir el odio, el racismo, el bullying y la xenofobia a través del fútbol.
La iniciativa, presentada en la sede de la FEMP en Madrid, reúne a ayuntamientos, clubes e instituciones en un proyecto que busca aprovechar el impacto del deporte como herramienta de transformación social. El acto contó con la participación de representantes institucionales como Javier Tebas, María José García-Pelayo y Pedro Rollán.
En representación de Castellón, la concejala de Deportes, Maica Hurtado, destacó que la ciudad quiere situarse “en primera línea de todas aquellas iniciativas que utilicen el deporte como herramienta de educación, cohesión social y prevención de conductas discriminatorias”. Además, subrayó la capacidad del fútbol para trasladar valores positivos, especialmente entre los jóvenes.
Por su parte, Vila-real también estuvo presente en el acto a través del concejal de Relaciones Institucionales, Diego Vila, quien señaló que la adhesión del municipio, junto al Villarreal CF, supone “un paso adelante” en la lucha contra el racismo, la homofobia y cualquier forma de odio. Asimismo, destacó el carácter abierto y comprometido de la ciudad en la promoción de la convivencia.
La Red de Ciudades LALIGA nace con vocación de permanencia y contempla el desarrollo de programas formativos, talleres y campañas de sensibilización. En una primera fase, estas acciones estarán centradas en erradicar el racismo y el acoso, promoviendo entornos más seguros, inclusivos y respetuosos tanto dentro como fuera del ámbito deportivo.
Con esta adhesión, tanto Castellón como Vila-real consolidan su apuesta por el deporte como motor de cambio social, reforzando su compromiso con los valores de igualdad, respeto e inclusión en colaboración con instituciones de ámbito nacional e internacional.

