Hoy venía pensando en… lo que necesita el Valencia.
Al margen de la llegada de Sadiq y al margen me atrevería a decir de la llegada de otros refuerzos, este equipo necesita muchas más cosas. Es evidente que la llegada del delantero va a mejorar la parte de arriba y que va a dotar a Corberán de más herramientas, pero hacen falta otras cosas. Y una de ellas, y casi la principal, recuperar la mejor versión de muchos de los futbolistas actuales de la plantilla.
Hay que recuperar la mejor versión de Gayá y de Javi Guerra y de Diego López y de Tárrega y de Hugo Duro. El que tenía que ser, como decía Aragonés, pasillo de seguridad del Valencia hace agua por todos los costados. El bajo rendimiento de estos futbolistas está lastrando el rendimiento colectivo del equipo. Solo Rioja parece ser el mismo de la temporada pasada.
Y esto sí es responsabilidad de Corberán. Recientemente le preguntaban en una rueda de prensa por esta circunstancia. Le preguntaron hasta que parte de responsabilidad tiene un entrenador en el alto o bajo rendimiento de un futbolista. Corberán aplaudió la pregunta y reconoció que el entrenador tiene gran parte de culpa en el rendimiento de un futbolista. Así que el hecho de que estos jugadores no estén rindiendo al nivel de la pasada temporada sí es responsabilidad suya. Como lo fue el que a su llegada consiguiera que rindieran por encima de lo que lo hicieron con Baraja.
Y es que la mano de un entrenador puede hacer que futbolistas de medio pelo parezcan verdaderos crakcs o que cracks parezcan futbolistas de medio pelo. Y hoy estamos más cerca de lo segundo que de lo primero. Que sí, que no son cracks pero tampoco son tan malos como parecen en esta media temporada. La prueba está en la pasada donde fueron capaces de hacer una segunda vuelta de Champions. Y si el entrenador no es la solución… acaba siendo el problema.

