Las nuevas viviendas se destinarán a colectivos con mayores dificultades de acceso a la vivienda, especialmente a los jóvenes. Para poder optar a estas viviendas, las personas o unidades de convivencia tendrán que cumplir una serie de requisitos, como disponer de unos ingresos máximos y mínimos determinados, no tener una vivienda en propiedad y destinar el alquiler a la residencia habitual y permanente.
El Ayuntamiento, según ha explicado el regidor de Urbanismo, Toni Such, está estudiando la posibilidad de aportar más suelo municipal “para aprovechar mejor el espacio disponible y ofrecer un número más grande de viviendas de protección pública”.
