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Ha sido publicado en la revista Molecular Biology and Evolution

Un estudio de la UMH revela que las moléculas vitales para desarrollar tejidos en los vertebrados existían antes de aparecer los animales

Hasta ahora se creía lo contrario, ha estado liderado por la investigadora Ángela Nieto del Instituto de Neurociencias y en el mismo ha participado también el Francis Crick Institute de Londres

David Alberola García
 |  Elche | 24/11/2019
Invertebrados.

Invertebrados. / Universidad Miguel Hernández de Elche

Una investigación del Instituto de Neurociencias de la Universidad Miguel Hernández de Elche ha demostrado que unas moléculas vitales para el desarrollo y organización de los tejidos en los animales vertebrados ya existían en organismos unicelulares, en contra de lo que hasta ahora se creía.

Dirigido por la científica Ángela Nieto, el estudio revela que esas moléculas, llamadas Eph y efrinas, constituyen un sistema de señalización intracelular receptor-ligando. Ese sistema de señalización influyó en la evolución de los mecanismos de adhesión celular que hizo posible la transición desde los organismos unicelulares a los multicelulares, más complejos, promoviendo la segregación de distintas poblaciones de células.

El paso de un mundo poblado por células individuales microscópicas a otro en el que habitaban los primeros animales formados por muchas células (multicelulares) fue un importante salto evolutivo. En esa transición, la unión de células similares y la separación de células diferentes fue fundamental para la aparición y el desarrollo de los distintos tejidos en los animales. Además, en este contexto, los receptores Eph y las efrinas debieron tener una función ancestral en las interacciones célula-célula que contribuyó a la formación de fronteras entre distintos tipos de células.

La investigación del Instituto de Neurociencias de la UMH, centro mixto de la universidad ilicitana y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, ha sido publicada recientemente en la revista Molecular Biology and Evolution y ha contado con la participación de David Wilkinson, experto en Ephs y efrinas, del Francis Crick Institute en Londres.

Según el equipo de investigadores, hasta ahora se creía que los sistemas de señalización Eph/efrinas más antiguos estaban en cnidarios, que es un grupo de animales relativamente simples al que pertenecen las medusas o los corales.

El nuevo estudio demuestra que su origen es bastante más antiguo y que ya estaban presentes en organismos previos a la aparición de los animales. Ha identificado moléculas similares en coanoflagelados, organismos unicelulares estrechamente emparentados con los animales.

Además, la estructura tridimensional predicha para el receptor Eph y la efrina de estos organismos muestra que se podrían unir tal y como ocurre en animales y, por tanto, podría producirse ya una señalización Eph/efrina rudimentaria en coanoflagelados, según ha explicado Aida Arcas, primera firmante del trabajo.

El estudio también muestra que las esponjas, que son los animales más antiguos, poseen más del 70% de los genes que en humanos participan en las rutas de señalización de Ephs/efrinas. Por eso, es muy probable que ya en los animales más primitivos existieran mecanismos de separación de poblaciones celulares similares a los que encontramos en vertebrados.