Las detenciones fueron efectuadas en el marco de dos actuaciones que se iniciaron tras sospechas por parte de la Guardia Civil de Castellón de la posible existencia de cultivos intensivos de marihuana tipo "indoor" ubicados en una nave industrial sin actividad de Castellón de la Plana y una granja en Sant Joan de Moró.
Se efectuaron entradas y registros judiciales, debidamente autorizados, en los que se intervinieron en cuatro laboratorios más de 4.000 plantas de marihuana, así como 3 kilos de cogollos secos listos para su distribución, además de vehículos utilizados para el transporte de la droga, básculas, sumas de dinero en efectivo, equipos eléctricos, fertilizantes y complejos sistemas subterráneos de conexión ilegal a la red eléctrica.

