Los consumidores esperan que los aranceles de Donald Trump sean una estrategia de EEUU para negociar en condiciones más ventajosas con China y la Unión Europea. De no ser así, advierten, la guerra comercial solamente la pagará el consumidor.
Avanzan que no solo subirán precios de productos, también se dispararán los precios de los servicios. Piden que no se responda con más aranceles porque al final es el consumidor el que se empobrece.
Y lo que concierne al mercado laboral y de consumo de la provincia de Castellón el impacto será directo en la cerámica, con efecto dominó en la cesta de la compra.
Las asociaciones de consumidores confían en que la respuesta de Europa a la amenaza arancelaria sea la negociación y no la guerra de aranceles.

