El Rototom Sunsplash cierra su 31ª edición con 169.000 asistentes durante una semana en Benicàssim, donde el festival ha reunido a público procedente de cerca de un centenar de países. La organización destaca la convivencia entre distintas culturas y generaciones y confirma que la cita regresará a la localidad castellonense en agosto de 2027.
El certamen ha reforzado este año sus medidas frente al calor, con refugios climáticos, nuevos puntos de agua y cambios en los horarios para evitar las horas de mayor temperatura. Se han instalado 54 puntos de agua potable en el recinto y la zona de acampada y se han incorporado baterías solares para reducir el uso de grupos electrógenos y las emisiones.
La programación también ha combinado la música con actividades culturales y sociales. El Foro Social ha reunido a más de 1.100 personas durante sus cuatro jornadas de debates sobre cuestiones como la emergencia climática o la vivienda. El festival también ha ampliado sus propuestas dirigidas al público joven y familiar y ha llevado parte de su programación a centros penitenciarios de la provincia de Castellón.
En el apartado musical, esta edición ha reforzado la presencia de artistas de la escena estatal y del dancehall, sin abandonar las raíces del reggae. Major Lazer, Shenseea, Kybba, Alpha Blondy, Luciano, Skatalites, Lia Kali o G-5 han formado parte de un cartel que, según la organización, busca ampliar su público manteniendo la identidad del festival. El director del Rototom, Filippo Giunta, ha asegurado que la cita "se transforma, pero no olvida sus raíces ni al público reggae".

