Su propósito es conseguir materiales termoeléctricos que aprovechen el calor residual de vehículos, entornos industriales e incluso el cuerpo humano, para utilizarlo luego como electricidad. Y es que más del 60% de la energía global se pierde como calor residual. El proyecto se desarrolla durante este año 2020.
La UJI lidera un proyecto europeo para conseguir mejores materiales termoeléctricos que conviertan calor residual en electricidad
Un trabajo del Grupo de Investigación de Polímeros y Materiales Avanzados.

