Los avisos naranjas (peligro importante) por rachas de viento estuvieron justificados. Tras la lluvia de la mañana, la borrasca trajo rachas de viento muy fuertes que llevaron a los servicios de emergencia de la ciudad de Alicante a realizar más de 180 intervenciones, sobre todo relacionadas relacionadas con el desprendimiento de ramas de árboles, toldos, macetas y mobiliario urbano, sin que hasta el momento se haya registrado ningún daño personal de consideración.
El mayor número de incidencias se registró entre las 14:00 y las 17:00 horas. El percance de mayor envergadura se ha producido en el campo de fútbol del Betis Florida, en el que se ha desplomado una torre de iluminación sobre el aparcamiento anexo.

El refuerzo de la vigilancia continuará operativo también durante el jueves 29 y el viernes 30 en las playas y los paseos marítimos especialmente, dado que Aemet ha declarado alerta amarilla por fenómenos costeros ambos días. Del mismo modo, el servicio municipal de Parques y Jardines revisará en la tarde del miércoles y la mañana del jueves el estado de los árboles de gran porte para comprobar su estado y resistencia tras el vendaval.

Por su parte, el Consorcio Provincial de Bomberos registró 400 intervenciones en todas las comarcas alicantinas también por caída de árboles y otros objetos como cascotes a la vía pública sin que se registraran daños personales. El observatorio de AEMET de Ciudad Jardín registró una racha máxima de 70 kilómetros por hora, mientras que en la estación de AVAMET del Menejador (Alcoy) el registro fue de 105 kilómetros por hora.
Tan solo una mujer tuvo que ser atendida en Altea por heridas leves provocadas por la caída de un árbol y hubo retrasos y una cancelación en el aeropuerto Alicante-Elche.


