ESTUDIO

Cocaína y cannabis, las drogas más consumidas en Madrid según el análisis de aguas residuales

La cocaína y el cannabis encabezan la lista de las sustancias ilegales más consumidas en la capital, aunque el MDMA, por ejemplo, se consume principalmente durante el fin de semana. En los análisis también se ha detectado un potencial abuso de Lorazepam.

Marta Morueco

Madrid |

La vicealcaldesa de la capital, Inma Sanz, visita el laboratorio de Salud Pública de Madrid Salud
La vicealcaldesa de la capital, Inma Sanz, visita el laboratorio de Salud Pública de Madrid Salud | Ayuntamiento de Madrid

El análisis de las aguas residuales de la capital ha permitido identificar las principales drogas consumidas por la población. El estudio, realizado en siete campañas entre diciembre de 2023 y octubre de 2025, ha detectado que la cocaína y el cannabis son las sustancias con mayor presencia en la capital. La investigación se ha desarrollado en colaboración con la Universidad Complutense de Madrid y ha identificado seis compuestos principales que reflejan de forma representativa el consumo de drogas en la ciudad: cocaína, cannabis, anfetamina, metanfetamina, MDMA y ketamina.

El estudio también ha permitido observar diferencias en los patrones de consumo. Mientras que sustancias como el cannabis mantienen un consumo relativamente estable a lo largo de la semana, otras como el MDMA registran un aumento notable durante los fines de semana. Asimismo, los datos apuntan a variaciones en el consumo según la época del año. En el caso de los medicamentos con potencial de abuso, la ketamina fue la sustancia que presentó niveles más elevados. Entre las benzodiacepinas, las más detectadas fueron el lorazepam y el lormetazepam, que coinciden con el ansiolítico y el sedante más recetados en España.

Los resultados también permiten comparar el consumo de drogas en Madrid con el de otras ciudades europeas. En el caso del cannabis, se detectaron 77,2 miligramos diarios por cada 1.000 habitantes en las aguas residuales de la capital, una cifra inferior a la registrada en ciudades como Lisboa, Barcelona o Ámsterdam, aunque superior a la de París o Santiago. En cuanto a la cocaína, Madrid se sitúa entre las ciudades europeas con menor consumo dentro de la muestra analizada, con 369 miligramos diarios por cada 1.000 habitantes, solo por delante de Ámsterdam. En el ámbito nacional, únicamente Barcelona presenta cifras más bajas, mientras que ciudades como Castellón, Lleida, Santiago o Tarragona registran niveles superiores.

Para realizar este estudio se recogieron cerca de 400 muestras representativas de 24 horas en la entrada de las ocho estaciones depuradoras de aguas residuales de la ciudad: La China, Madrid Sur, Viveros de la Villa, Las Rejas, Butarque, Sur Oriental, Valdebebas y La Gavia. Estas instalaciones recogen el agua procedente de los 21 distritos de Madrid y de municipios cercanos como Pozuelo, Leganés o Rivas-Vaciamadrid.

El método de análisis se basa en que, tras el consumo de una sustancia, el organismo la elimina a través de la orina, ya sea en su forma original o transformada en otros compuestos. Estos residuos llegan al sistema de alcantarillado y posteriormente a las depuradoras, donde pueden ser detectados y analizados para estimar los niveles de consumo de la población.

Además de este estudio, el Laboratorio de Salud Pública de Madrid Salud lleva años analizando sustancias estupefacientes y psicotrópicas en muestras decomisadas por la Policía Municipal y en controles de tráfico mediante análisis de fluido oral. Solo durante 2025 y enero de 2026 se analizaron un total de 7.933 muestras.

La actividad del laboratorio también incluye otros controles relacionados con la salud pública, como análisis microbiológicos de alimentos, detección de alérgenos y contaminantes, control de la calidad del agua de consumo o investigación del origen de brotes alimentarios.

Client Challenge

En paralelo, el Instituto de Adicciones de Madrid Salud atendió en 2025 a 11.895 pacientes, lo que supone un incremento del 7,6% respecto al año anterior. La mayoría de los usuarios fueron hombres (76,5%), frente al 23,5% de mujeres. Además, se lograron 501 inserciones laborales, un 7,5% más que en 2024. De las personas atendidas, 4.399 presentaban patología dual, es decir, una adicción combinada con un trastorno mental, lo que representa un aumento del 18% respecto al año anterior. La principal sustancia por la que acudieron nuevas personas al instituto fue el alcohol (40%), seguido de la cocaína (24%) y el cannabis (15%). También un 4% solicitó ayuda por consumo de opiáceos y otro 4% por adicción al juego. Por otra parte, en la red de servicios de atención de proximidad para la reducción del daño se atendió a 642 personas que consumían sustancias en la vía pública.