LOCAL EN LA PLAZA TETUÁN

Los servicios sociales visitaron 88 veces a la familia que murió en el incendio en Barcelona

El Ayuntamiento conocía la existencia del local y estaba al corriente de que allí residía una familia con niños. Además, los servicios sociales realizaban visitas periódicas para comprobar su estado.

ondacero.es

Barcelona | 01.12.2021 12:05

El local incendiado en la plaza Tetuán de Barcelona.
El local incendiado en la plaza Tetuán de Barcelona. | Efe

El incendio que se declaró ayer de madrugada acabó con las vidas de una pareja de indigentes y las de sus hijos. Los Mossos siguen investigando el origen del fuego aunque la principal hipótesis es la de un cigarrillo mal apagado o la de una vela que prendió un colchón.

La pareja, él pakistaní y ella rumana, llevaba diez años en Catalunya y desde septiembre del 2020 residían en la antigua oficina de Evo Banco en plena plaza Tetuán de Barcelona. La sucursal se había convertido en un asentamiento donde se alojaban personas que como ellos sobreviven como pueden recolectando y vendiendo chatarra.

Nasar Iqbal y Julietta vivían junto a sus hijos, uno de tres años y otro recién nacido de apenas pocos meses. Los servicios sociales los conocían y los visitaron hasta en 88 ocasiones desde que tuvieron conocimiento de que habían desembarcado en la sucursal en septiembre de 2020.

Una causa accidental provocó el incendio que acabaría con sus vidas

Los cuatro integrantes de la familia fueron localizados pero habían inhalado demasiado humo a pesar de los intentos de las ambulancias del SEM por reanimarlos.

Otras cuatro personas que convivían con la familia fallecida pudieron salvar sus vidas refugiándose en el sótano con acceso a un patio interior desde donde pidieron auxilio a los vecinos que avisaron inmediatamente a los bomberos a las 5.56 h de la madrugada.

Los servicios sociales cubrían algunos servicios básicos de la familia

Durante el último año, servicios sociales hizo un seguimiento intensivo con visitas periódicas a la familia para proveer alimentos, velar por la escolarización del menor de tres años, dar servicio de pediatría al bebé y proporcionar ayudas económicas puntuales para pañales, farmacia o transporte.

“Era una familia con la que teníamos una buena vinculación. No era una familia que proactivamente se acercó a los servicios sociales sino que fueron los servicios sociales los que se acercaron a ellos”, indicó la teniente de alcalde de Derechos Sociales, Laura Pérez.

La alcaldesa Ada Colau elogió la labor de servicios sociales y denunció que la propiedad de Evo Banco “se había desentendido” del local. “No era una vivienda, era una oficina bancaria. no puede ser que las entidades se desentiendan. Lo que está claro es que el local no tenía las condiciones de una vivienda”, afirmó.

No obstante, servicios sociales no facilitó ninguna vivienda o pensión donde alojar a la familia. La propiedad, por su parte, denunció la ocupación en enero del 2020 y desde entonces estaba pendiente de que avanzasen los trámites del procedimiento judicial.

Hasta entonces, el Ayuntamiento inspeccionaba periódicamente el lugar para asegurarse de que las instalaciones de agua y luz del local estaban en buen estado. “Se analizó el edificio y se vio que no existía un riesgo inminente para los alojados. Se miró que funcionaban los interruptores, la ventilación y el suministro eléctrico”, dijo la teniente de alcalde de Derechos Sociales que agregó: “la familia mantenía el local en las mejores condiciones. Es infravivienda y no son las condiciones para vivir, pero la alternativa que le podíamos ofrecer era un realojo provisional que en casos de los que recogen chatarra no les encaja mucho”.