El jurado, compuesto por cinco hombres y cuatro mujeres, ha declarado a J.E.M., por unanimidad, también culpable de los tres delitos de lesiones psicológicas a los hijos del matrimonio.
Después de una deliberación de menos de tres horas en la Audiencia provincial de Cuenca, el jurado ha considerado, por unanimidad, probados todos los hechos: la relación de parentesco, la muerte de la víctima como resultado de las 34 cuchilladas que le asestó, la imposibilidad de la víctima de defenderse y su sufrimiento "desmedido" que aumentó por la presencia de sus hijos, la inexistencia de patologías mentales o delirios, el reconocimiento de los hechos por el acusado y que el asesino eligió para ejecutar el crimen el día que terminó el Ramadán, festivo para su cultura.
Sobre una eventual petición de indulto, el jurado se ha posicionado en contra de su concesión.
El Ministerio Fiscal y las acusaciones personadas en la causa han confirmado su petición, por el delito del asesinato, de una pena de 23 años y 9 meses tras aplicar el atenuante por el reconocimiento de los hechos por parte del enjuiciado, y un año por cada uno de los tres delitos de lesiones a los hijos, además del pago de indemnizaciones a los familiares por importe de unos 850.000 euros.
Expulsión del país
La Fiscalía ha ratificado también la petición de que el penado sea expulsado del país cuando haya cumplido tres cuartas partes de la pena o haya alcanzado la libertad provisional, con la prohibición de regresar durante 10 años.
La defensa se ha adherido también al escrito definitivo del Ministerio Fiscal, que ha solicitado la prórroga de la prisión preventiva hasta que se dicte sentencia.
El juicio, que comenzó el pasado lunes 19 de mayo y se ha desarrollado durante poco más de un día, queda ahora visto para sentencia.

