Los análisis avanzados de compatibilidad inmunológica se consolidan como un recurso clave para abordar casos de infertilidad de alta complejidad. Así se ha puesto de manifiesto en Onda Cero Menorca durante la visita de la especialista menorquina en medicina reproductiva y fertilidad, la Dra. Laura Gomila (clínica Gravida de Barcelona), quien acudió acompañada por su paciente, Patricia Pons.
Tras casi cinco años de búsqueda y múltiples intentos fallidos —incluyendo siete inseminaciones artificiales y una fecundación in vitro—, el caso de la paciente encontró respuesta mediante un estudio inmunológico específico. Los KIR son receptores —killer-cell immunoglobulin-like receptors— que se encuentran en las células Natural Killer del endometrio. Estos receptores reconocen determinadas moléculas del embrión, conocidos como HLA. En el embarazo, una de las interacciones que más se ha estudiado es la de los KIR maternos con HLA-C expresado por las células trofoblásticas del embrión. Para entenderlo de una manera muy sencilla, podemos imaginar que existe una especie de diálogo entre el embrión y el endometrio. Cuando hay una "incompatibilidad entre el KIR de la mujer gestante y el HLA-C del embrión" se pueden producir diferentes complicaciones reproductivas: fallo de implantación, aborto, retraso de crecimiento fetal intrauterino y preeclampsia.
El estudio KIR puede ayudarnos a elegir un donante teniendo en cuenta también las características inmunogenéticas de la paciente. A pesar de ello, las recomendaciones de la Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología (ESHRE), indican que el genotipado KIR/HLA no está recomendado actualmente como prueba rutinaria en reproducción asistida, debido a que todavía falta evidencia suficiente para establecer su utilidad clínica de forma generalizada. La Dra Gomila explica que el KIR fue una pieza más del puzzle, en el caso de Patricia, «En reproducción asistida nunca podemos atribuir un embarazo a un único factor. En este caso hicimos un nuevo tratamiento, seleccionamos el donante teniendo en cuenta esta información, conseguimos tres embriones euploides y el primero que transferimos implantó. Es un resultado fantástico, pero científicamente no podemos decir que el KIR, por sí solo, sea el responsable del embarazo».
Ante el diagnóstico de una paciente joven y sin factores de riesgo evidentes a destacar, la Dra. Gomila decidió profundizar en el análisis: «Pensé en ir un poco más allá e intentar encontrar algo que nos ayudara a orientar el nuevo tratamiento», explicó la especialista. A partir del estudio del genotipo KIR y del mapa de inmunocompatibilidad, se determinó la posible causa subyacente de los fallos reiterados y se seleccionó un donante de semen plenamente compatible a nivel inmunológico. Gracias a este abordaje de precisión y al ajuste del protocolo, se logró la implantación con éxito en el primer intento, situando a Patricia actualmente en su 14ª semana de gestación.
Pese a que la Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología ESHRE no recomienda este estudio de forma generalizada en primeras visitas por falta de evidencia sistemática, la Dra. Laura Gomila destaca la importancia de personalizar las pruebas en casos complejos: «No cuesta nada, es una analítica de sangre y se puede estudiar , especialmente, en casos complejos, como el de Patricia. Cuando una paciente viene con un recorrido tan dificultoso, tienes que ir un poquito más allá para encontrar esa pieza del puzle que nos falta». Asimismo, la especialista menorquina valoró la satisfacción que le produce este logro en su tierra natal: «Me gustan los retos y me gusta mucho ayudar a los pacientes. Conseguir a través de la ciencia darle a esa familia lo más importante de sus vidas para mí es lo más».
Por su parte, la paciente subrayó el valor del acompañamiento médico y la atención a distancia mediante consultas online, un factor fundamental para transmitir tranquilidad a las pacientes que residen en Menorca.
