A pocas horas del inicio de los actos centrales de las fiestas de Sant Joan, el Ayuntamiento de Ciutadella asegura que todo está preparado para afrontar una de las celebraciones más multitudinarias y emblemáticas de Menorca. La alcaldesa, María Jesús Bagur, y la concejala de Fiestas, Esther Mascaró, han hecho balance de los preparativos y han mostrado su confianza en que las fiestas transcurran con normalidad y sin incidentes graves.
Bagur ha subrayado que la organización de Sant Joan es una tarea que se desarrolla durante todo el año y que involucra a numerosos profesionales municipales. “Sant Joan termina el 25 de junio, pero vuelve a empezar el 26. Todo el trabajo realizado tiene como objetivo que la gente disfrute y que la fiesta sea un éxito”, afirmó.
Las autoridades han insistido en la importancia de que los visitantes conozcan las características de la celebración y respeten las recomendaciones de seguridad. En este sentido, recordaron que existen zonas consideradas de riesgo donde pueden producirse accidentes, por lo que aconsejan actuar con responsabilidad y seguir las indicaciones de los servicios de emergencia.
Refuerzo de la seguridad
Las fiestas contarán este año con un dispositivo integrado por más de 450 efectivos y diferentes puntos de atención y asistencia. Los denominados “puntos violetas” estarán ubicados en zonas estratégicas próximas a los espacios festivos, junto a dispositivos sanitarios y de protección civil, para facilitar una respuesta rápida ante cualquier incidencia.
Además, el Ayuntamiento mantendrá el sistema de control de aforos mediante filtros móviles en espacios de gran concentración de público como Es Born y Es Pla. Según explicó la alcaldesa, los límites de aforo han sido establecidos por especialistas en seguridad teniendo en cuenta no solo la capacidad de los espacios, sino también las posibilidades de evacuación en caso de emergencia.
Más caballeros y mejoras en las plazas
Uno de los datos destacados de esta edición es el incremento de la participación ecuestre. Un total de 190 caballeros y caixers se han inscrito para participar en la fiesta, quince más que el año anterior.
Por otra parte, el Ayuntamiento ha aumentado la cantidad de arena que se extenderá en las plazas y calles donde se desarrollan los actos con caballos. Tras las pruebas realizadas el año pasado, se utilizarán 150 toneladas de arena, con el objetivo de reducir la generación de polvo y mejorar la comodidad tanto de participantes como de espectadores.
La preocupación por las avellanas
Otro de los desafíos organizativos ha sido la adquisición de avellanas, uno de los elementos tradicionales de las fiestas. Los responsables municipales reconocieron que este producto es cada vez más escaso debido a la reducción de las plantaciones y al aumento de su demanda industrial.
Aunque el suministro para este año está garantizado, desde el Ayuntamiento admiten que la situación podría complicarse en futuras ediciones si continúa disminuyendo la producción.
Emoción y tradición
La alcaldesa también destacó la emoción vivida durante los actos previos, especialmente en la recepción de Es Be y en las visitas a los centros de mayores. Bagur señaló que vivir Sant Joan desde la alcaldía supone “una gran alegría, pero también una gran responsabilidad”, al convertirse en la máxima representante institucional durante unas fiestas que congregan a miles de personas.
Con todo preparado, el Ayuntamiento hace un llamamiento a ciudadanos y visitantes para disfrutar de las celebraciones con prudencia y respeto, con el objetivo de que Sant Joan 2026 vuelva a convertirse en una referencia festiva y cultural de Menorca.

