La Federación de Asociaciones de Padres y Madres de Mallorca (FAPA) ha criticado duramente la gestión de la Conselleria de Educació ante el caso del docente Miquel Roldán, condenado por acosar a un exalumno menor de edad y que continúa ejerciendo como tutor en el colegio Son Pisà de Palma. Su director, Miguel Ángel Guerrero, asegura que la Conselleria tiene ya margen legal para apartar al profesor del contacto con alumnos sin necesidad de esperar a la reforma de la Ley de Infancia anunciada por el Gobierno central.
Guerrero señala que la normativa vigente permite reubicar a un docente en un puesto sin contacto con menores cuando su presencia genera un perjuicio grave al centro educativo. A su juicio, el hecho de que Roldán haya paralizado dos colegios, Son Sardina durante once días y Son Pisà durante siete. es argumento más que suficiente para aplicar esa medida de forma forzosa si el profesor se niega a aceptarla voluntariamente. "La consejería ha mantenido una actitud de excesiva prudencia y ha permitido que se haya perjudicado un centro educativo o dos durante un gran periodo de tiempo", ha afirmado en declaraciones a Onda Cero.
Los alumnos del centro han desconvocado la huelga tras el anuncio de la reforma legal, aunque los estudiantes de cuarto de primaria, el grupo donde Roldán ejerce de tutor continuarán con sus movilizaciones. Guerrero advierte de que, dado el largo proceso parlamentario que deberá seguir la reforma estatal, el problema podría enquistarse: "Seguramente en septiembre nos volveremos a encontrar con lo mismo". La FAPA también valora positivamente que la nueva ley incluya la inhabilitación para personas condenadas por delitos de violencia de género, al considerar que quienes educan a menores deben cumplir requisitos especialmente exigentes.
