Los juzgados de Baleares suman más de 111.000 casos pendientes de resolución, tras un año 2024 que marcó un récord histórico al superar los 200.000 asuntos ingresados. A pesar de este volumen sin precedentes, la memoria judicial revela un dato alentador: se resolvieron un 12,8% más de casos en comparación con el año anterior.
Este incremento en la litigiosidad se atribuye principalmente a las reclamaciones por cláusulas abusivas en hipotecas bancarias y a las demandas contra aerolíneas relacionadas con incidencias en vuelos, según el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Baleares, Carlos Gómez.
La administración de justicia en Baleares se enfrenta a serias dificultades para completar sus plantillas debido al elevado coste de vida y a la problemática de acceso a la vivienda. "Muchas veces tenemos dificultades para encontrar interinos", ha señalado Gómez. Más de la mitad de la plantilla de funcionarios se encuentra en situación de interinidad, y la petición de equiparar el plus de insularidad de Baleares al de Canarias no ha recibido una respuesta satisfactoria por parte del Ministerio de Justicia.
A pesar de estos desafíos, el presidente del TSJIB ha expresado su respaldo a la entrada en vigor de la ley de eficiencia del servicio público de justicia. Carlos Gómez considera que esta normativa impulsará la creación de nuevas plazas de jueces, lo cual resulta crucial para agilizar los procesos judiciales.
El TSJIB ha denunciado que las listas de espera en los tribunales de Baleares superan las del ámbito sanitario y ha destacado la necesidad de incorporar 40 jueces adicionales para hacer frente a la carga de trabajo. "Son unas 200.000 personas que están pendientes de que se resuelva un caso que afecta a su vida, pendientes de una indemnización, de una pensión alimenticia, de la custodia de los niños... Detrás de cada caso hay personas", ha subrayado Gómez.

