Tomás Quesada, secretario secretario provincial de Asociación Profesional Justicia Guardia Civil (Jucil), ha pasado por Onda Cero para explicar la petición formal que la asociación ha trasladado a los consells de Ibiza y Formentera y a la Federació d'Entitats Locals de las Illes Balears para que se pueda habilitar alojamiento temporal para los cerca de 90 guardias civiles que llegarán a las Pitiusas entre finales de junio y principios de julio.
Quesada ha detallado que la mayoría son jóvenes de la última promoción, la 130, que deberán incorporarse en plena temporada turística, cuando encontrar vivienda resulta prácticamente imposible, y que para la mayoría de ellos venir a las Pitiusas y Baleares "es hacerlo a un destino forzoso y no deseado". Además, ha asegurado que la petición "busca que no se repitan las imágenes de años anteriores con agentes viviendo en coches o caravanas ya que la situación tiene todos los ingredientes para volverse muy complicada y al mismo tiempo, como ciudadanos de Baleares que somos, que la imagen de las islas no se vea dañada".

Al mismo tiempo, también ha lamentado que esta imagen, la falta de vivienda y unos salarios que no se ajustan al día a día de los precios en la isla ni de Baleares "está provocando una rotación constante sin que nadie pueda ni quiera quedarse, ya que la mayoría intenta marcharse cuanto antes".
Por último, Quesada ha insistido en que el Ministerio del Interior debe implicarse más, "tanto en la actualización de la indemnización por residencia como en el reconocimiento de Baleares como zona de especial singularidad y que eso permitiría aplicar medidas complementarias para retener personal". Y es que, finalmente, ha recordado que entre 2021 y 2025 pasaron por Baleares más de 1.000 agentes, de los cuales 850 se marcharon.
